lunes, 24 de julio de 2017

Liuba María Hevia sobre el film cubano "Humberto", de Carlos Barba Salva.


"Hoy mi domingo estuvo inaugurado por Humberto, un excelente documental de Carlos Barba Salva

No podía parar de conmoverme, muchas veces repetí secuencias... unas refrescando en la memoria, otras, descubriendo lo absurdamente desconocido. Gracias Carlitos, por registrar en tan inteligente y sensible material, la vida de un ser imprescindible, único, cubano y nuestro: Humberto Solás.


Este es el tráiler de esa obra imprescindible".

Santo Domingo, 23 de julio de 2017.


viernes, 26 de mayo de 2017

Lucía que regresa. Cannes 2017

En unos meses, el cine cubano comenzará a celebrar un buen grupo de aniversarios cerrados. Entre 1967 y 1968, hace 50 años, vieron la luz en las pantallas del país y del mundo los títulos que cimentarían su prestigio internacional, los primeros reconocidos como clásicos del nuevo cine cubano. En tanto inicio de un periodo de celebraciones, este 27 de mayo el público de la Riviera francesa podrá disfrutar de la proyección del filme cubano Lucía, del director Humberto Solás. El título fue uno de los escogidos por el Festival de Cannes para formar parte de su programa Cannes Classics 2017.
Presentada por la Film Foundation, Lucía fue restaurada por la Cineteca di Bologna en el laboratorio L’Immagine Ritrovata, en colaboración con el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Su restauración fue financiada por Turner Classic Movies y The Film Foundation’s World Cinema Project.
Este año, la 70ma. edición del Festival de Cannes ha recordado, en su sección de clásicos, filmes que forman parte de la historia del célebre certamen y grandes obras de la cinematografía mundial. La sección fue creada hace 15 años y presenta películas antiguas y obras maestras de la historia del cine en copias restauradas, con el objetivo de acercar al público a “la memoria del cine”.
La actriz Eslinda Núñez, Sergio Benvenuto Solás e Iván Giroud integran la delegación cubana que asistirá al certamen, junto a especialistas de la Cineteca de Bologna y miembros del World Cinema Project, programa de restauración que lleva a cabo The Film Foundation.
Lucía en la Historia
El rodaje de Lucía comenzó el 20 de febrero de 1967 y duró hasta el 20 de septiembre de 1968. EL filme fue estrenado en varias de las principales salas de cine de la Habana poco después, el 5 de octubre de 1968.
Su sinopsis reza: “Lucía es un filme dividido en tres partes: 1895, 1932 y 196… Cada parte o cuento gira alrededor de una determinada mujer en el marco de cada época. El primer cuento (1895) narra la historia de una mujer de la burguesía de la colonia; el segundo (1932) se ocupa de una joven de la pequeña burguesía republicana y en el último (196…) seguimos a una campesina en los años de la Revolución. En el filme hay un intento de mostrar la evolución de la mujer cubana desde la colonia hasta nuestros días. Paralelo a este propósito, se ha querido testimoniar sobre la trayectoria de toda una sociedad; el largo camino hacia su genuina realización, y por tanto, el drama de su descolonización”.
Con Lucía, Solás probó que existía otra forma de contar la Historia de Cuba, con la mujer como ente fundamental en el cambio de la sociedad cubana desde el siglo XVIII hasta la actualidad; su papel como sujeto decisivo en las transformaciones transcendentales de cada época. No aborda a la figura femenina como sujeto frágil, ni solo para referir una historia de amor. La película es una obra única, debido al tratamiento de cuestiones imprescindibles en la gestión de una cinematografía con atributos de nacionalidad.
La película ha sido considerada como una de las más importantes de la historia del cine cubano y latinoamericano. En el documental Memorias de Lucía (2003), del realizador Carlos Barba Salva, Humberto cuenta cómo nace la idea de realizar esta película:
“Yo venía caminando del Parque Central a mi casa (…), y en el camino (…), sobrevino a mi mente esta película de tres cuentos, con tres personajes femeninos, de manera muy borrosa. Sabía que el primer cuento iba a ser al final o al inicio de la última guerra independentista, que después iba a ser un cuento en la época de Machado y otro cuento contemporáneo. (…) Era a la caída de la tarde, no había nadie en casa y en el sillón se me fue esbozando con más claridad la película, tal como un milagro, una revelación. Yo sí tenía el casting en la mente. Sabía que Raquel Revuelta iba a ser la protagonista del primer cuento, Eslinda Núñez la del segundo y Adela Legrá la del tercero. Si es cierto que existe el destino y podemos desarrollar una voluntad determinista, creo que tanto ellas como yo nacimos para hacer esa película, porque las actrices y el director, todos, estábamos en edad exacta para los cuatro roles que teníamos que desempeñar.”
Refiriendo los retos de producción que supuso, Solás declaraba al periódico Vanguardia: “Lucía es una película muy difícil dada las diferentes etapas en que se sitúa cada cuento, por cuanto es una lucha por la calidad, como línea del ICAIC. Se han tomado en cuenta, cuidadosamente, los hechos, vestuario, personajes, sin que la película pretenda ser un documento histórico.”
Lo cierto es que, sobre todo en el primer episodio, inspirado en el argumento de Senso (1954), Solás rinde homenaje a Luchino Visconti, el director italiano al que tanto admirara. Además, sintetiza y depura su estilo haciendo una película donde conviven el clasicismo cinematográfico más ortodoxo, la modernidad y el cine de arte europeo, el norrealismo y la búsqueda de una manera de expresar lo cubano a través del melodrama. Esto, utilizando un tono operático y una vocación sensible que su cine jamás abandonaría.
Lucía obtuvo varios premios y reconocimientos, entre estos el Primer Premio, Medalla de Oro, y Premio “FIPRESCI” (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica) en el VI Festival Internacional de Moscú (URSS), en 1969; “Mención de Honor” del III Encuentro de Cine Iberoamericano, en Barcelona, España, en 1969; fue seleccionada entre las 20 Mejores Películas del Año en el I  Festival Internacional de Cine, en Tokío, Japón, en 1970; y Primer Premio “Globo de Oro” del Festival de Cine de la Cineteca Italiana, en Milán, Italia, en 1970; entre otros.
Al finalizar 1968, Lucía clasificaba entre los filmes más significativos de ese año en la selección que realizaran los críticos cubanos. Títulos muy significativos como Tierra en trance, de Glauber Rocha; Los puños en el bolsillo, de Marco Bellocchio; Trenes rigurosamente vigilados, de Jiri Menzel; y El fascismo corriente, de Mijail Romm, fueron algunos de sus acompañantes en esa lista.
En 2008, a 40 años de su estreno, la encuesta organizada por el servicio noticioso de NOTICINE.COM entre unos 500 conocedores del cine, para seleccionar las cien mejores películas iberoamericanas, colocó a Lucía en el puesto 12.
A propósito de su participación y de los premios obtenidos en el Festival de Moscú, el crítico francés Michel Ciment escribió para la revista Positif:
“El único verdadero descubrimiento del festival de Moscú fue Lucía, que compartió el gran premio (…) Ya habíamos hablado de su autor, Humberto Solás (…). Lucía es su primer largometraje, un filme apasionante que lo coloca a los veintiséis años de edad al lado de Gutierrez Alea como uno de los valores seguros del joven cine cubano. (…) Lucíabrinda una muestra de su talento múltiple y de su inteligencia, que le permiten cambiar de registro dentro de una progresión estética notable. La obra, no obstante, se resiente por las ideas preconcebidas del comienzo, aunque sea original y brillante…”
En una entrevista concedida al diario Granma, Humberto Solás definiría a la película: “Esta cinta (Lucía) sería un resumen de mis filmes anteriores. Cada secuencia me recuerda algo que he filmado antes; y esto de manera espontánea. Por eso pienso que con esta cinta inicio una etapa más personal; inicio un estilo, mi estilo, digamos.”
Cuando en 2018 se celebre en Cuba el medio siglo de Lucía, el público nacional podrá apreciar hasta qué punto esta película sigue siendo un clásico, sigue hablándole al presente y encarna un referente obligatorio de estudio para nuestro cine. Ojalá podramos disfrutar muy pronto de esta versión renovada de la mayor obra de Solás, quien para entonces también estará cumpliendo una década de fallecido.
Fuente: AlterCine IPS
Más información en la página oficial del Festival de Cannes

martes, 2 de mayo de 2017

Imanol Arias: "Me gusta estar en ese documental" ('Humberto', dirigido por Carlos Barba Salva)

Imanol Arias. Foto: Danier González
Transcripción de la entrevista a Imanol Arias realizada por Danier González, a propósito de la participación del actor español en el documental “Humberto”, de Carlos Barba Salva.
Festival Internacional de Cine de Gibara, Cuba, 20 de abril de 2017.

Danier González: Imanol, es la primera vez que lo vemos en Gibara, pero usted ya ha estado aquí, y fue con la película "Humberto", de Carlos Barba el año pasado...

Imanol Arias: ¡Ah bueno, claro! Es verdad, ¡ah mira!, sabes que cuando me han preguntado esto no he caído...no es la primera vez que estoy en Cuba, pero es la primera vez que estoy en Gibara, aunque he visto muchas fotos de Gibara, de Humberto (Solás), de cuando venía, porque durante un tiempo venía a navegar, se montaba en su barquito, venía a leer guiones y hay alguna foto mítica de Humberto en una lancha y el otro día en una cosa que se llama la Fábrica en La Habana (FAC) ví esa foto sepia, blanco y negro y color, todo junto en una foto, y es en Gibara, que me sustrajo a los cuentos que me contaba Humberto de Gibara. Pero no había caído que yo estuve el año pasado con un documental. ¿Cómo anduvo el documental? ¿Estuvo bien?
 
Danier González: El documental fue un éxito y le voy a decir que en el festival pasado obtuvo el Premio Especial.

Imanol Arias: ¡Wow!

Danier González: ¿Desde que usted hizo la película "Cecilia" (1981) no había vuelto a trabajar para el cine cubano hasta "Humberto" (2014) ?

Imanol Arias: Yo hice "Cecilia" aquí y luego con Sergio Cabrera rodé "Ilona llega con la lluvia" (1996) que fue hace veinte años y luego hubo un momento en que yo fui invitado para ver si podíamos ayudar a levantar una coproducción con una película que se llamó "Gallego” (1988, de Manuel Octavio Gómez) que hizo Sancho Gracia; yo estuve aquí en Cuba un mes y algo en reuniones hasta que me di cuenta que en aquel momento yo no podía juntar el dinero que necesitaban, pero si conocía a gente que podía hacerlo, y entonces recomendé que Sancho Gracia, que en paz descanse, que era un gran tipo y un gran amigo, que Sancho Gracia tenía una conexión con la Televisión Española que permitía poder hacer una coproducción. De hecho, Sancho Gracia la hizo y además me dijo: Si hago yo la conexión, tengo que hacer yo el personaje", porque el personaje era para que lo hiciera yo, (risas) y al final lo hizo Sancho, y aunque no estuve en la película, eso lo considero como una etapa como de rodaje, yo estuve un mes trabajando para una película que existió, que se llama "Gallego" y que en España anduvo muy bien, no se cómo anduvo aquí, pero allí anduvo muy bien.

Danier: Como le decía, el documental "Humberto" cuando se  estrenó, Carlos Barba estuvo aquí, y no cabía la gente en el cine Jiba. ¿Usted ya lo ha visto? 

Imanol: Si, y me parece un muy buen documental, sobre todo por los testimonios,  porque Carlos Barba empezó a trabajar uno por uno, hasta que me localizó a mi en Madrid por medio de gente cubana. Recuerdo el sitio en que rodamos... creo que a cada personaje le daba un día o dos de estar con él y eso al final se nota. Hay mucha verdad, sobre todo hay mucha intimidad en ese documental, todo el mundo habla con una intimidad, habla como si le estuviera diciendo a Humberto: “Mira lo que voy a decir de ti”. Estableció muy buena relación, yo tengo un maravilloso recuerdo y además el trato anterior al rodaje, y el posterior, ha sido exquisito. Y me gustará siempre que le viera de darle un abrazo y le diré gracias porque me gusta estar en ese documental.

lunes, 10 de abril de 2017

UN PREMIO LUCÍA PARA LUCÍA

Carlos Barba Salva y Adela Legrá. Foto: Elsa M. Lafuente 2004
La primera vez que vi a Adela Legrá, -yo tenía unos 8, quizás más años-, fue en la pantalla del Cine América Latina de mi natal Guantánamo, donde se exhibía en los lejanos ochenta una retrospectiva de la obra del cineasta cubano Humberto Solás. Su "Lucía" inundó de belleza esa especie de enorme tela blanca estática y la magia de la sala oscura embrujó a aquel niño que todo el tiempo miraba hacia atrás para entender de dónde salía esa luz. Y así, entre el proyector y la gran pantalla, me pasé anonadado ante aquella película llena de imágenes deslumbrantes. Hasta que llegó la discusión en la salina de los protagonistas del tercer cuento y aquella mujer de sombrero y toalla nos miró fijamente a todos (tiempo después supimos que no observaba más que a Solás después de "ordenarle" que no se moviese). Luego, aquella mujer desapareció de mi vida, (de nuestras vidas), un Tomás Piard en su "Castillo de Cristal" o algún programa de la TV nos la devolvía de vez en cuando, hasta que nuevamente en el mismo cine guantanamero, muchos años después, regresaba siendo la madre de Jorge Perugorría, el Roberto de "Miel para Oshún", de la mano de Solás, con el mismo sombrero, la misma toalla, envuelta en un llanto-carcajada y un abrazo final Madre-hijo-prima. 

Conocí a Adela a través de los ojos de mi padre, que la visitó en su casa de Santiago de Cuba, ciudad a donde después de muchos años de cine y Habana corrió después de "jubilarse". Luego, nuestro primer encuentro y, los sucesivos, siempre tuvieron el mismo tono, el mismo cariño, la misma firmeza; una especie de amor en la vida y profesión que nunca cambia, siempre intacto. Hice con ella varios documentales: "Ecos de un final", "Memorias de Lucía", "Cine Cuba 80 años no es nada", "Gibara, ciudad abierta" y "Humberto"; fui asistente en su éxito "Barrio Cuba", enorme despedida del binomio Solás-Legrá y la vi desplegar allí toda su energía y vitalidad. También, como asistente de dirección en el poema visual "Santiago y la Virgen", dirigido por Perugorría y Ángel Alderete, nos repitió su osadía y entrega. ¡Y hasta la dirigí en un vídeo-arte dominicano-cubano, y donde ligera de ropas (para asombro del propio Humberto cuando le contamos), Adela me entregaba su confianza, atrevimiento y artisticidad!

La escuché decir muchas veces algo así como: "De Camagüey para allá es mi extranjero, de Camagüey para acá es mi patria". Ahora, en el Festival Internacional de Cine de Gibara, ciudad donde se filmó parcialmente"Lucía" 196... y a la que siempre regresa una y otra vez, le entregarán a Adela, junto a otra de las eternas Lucía, Eslinda Núñez, y a la familia Solás, el merecidísimo premio homónimo, un homenaje no solo a ellas, sino al film de Humberto Solás que nos sigue encandilando, la cinta cubana que hizo que el niño que fui, nunca mirara más hacia atrás buscando la luz del proyector, porque la verdadera estaba justo enfrente. Felicidades.

Carlos Barba Salva
Cineasta cubano
Los Ángeles, 10 de abril de 2017

Foto: Elsa María Lafuente de la Paz, 2004.

martes, 4 de abril de 2017

El Festival de Cine Hispanoamericano de Stony Brook University dedicado a Cuba.

STONY BROOK UNIVERSITY PRESENTA UNA SELECCIÓN DE 4 FILMES CUBANOS CONTEMPORÁNEOS, MOSTRANDO LA DIVERSIDAD CULTURAL DE CUBA

NEW YORK, NY 29 de marzo, 2017 – El Festival de Cine Hispanoamericano de Stony Brook University dedica su edición de este año a Cuba por vez primera, con una muestra sobre el cine cubano contemporáneo. Organizado por Gisele Blain, del Departamento de Literatura Hispanoamericana de esa universidad en Long Island, New York, las presentaciones y debates se centrarán en la producción de cine cubano, así como en las temáticas de salud y educación en Cuba. 

El festival ocurrirá en cuatro días de abril, 10, 11, 18 y 20, con la presentación de un filme cada día. Los cuatro filmes seleccionados son: El acompañante, de Pavel Giroud, el 10 de abril; La pared de las palabras, de Fernando Pérez, el 11 de abril; Conducta, de Ernesto Daranas, el 18 de abril; y Esteban, de Jonal Cosculluela, el 20 de abril. Se trata de una muestra del cine realizado durante la última década por cineastas de distintas generaciones y acercamientos estéticos.
La muestra se presenta en colaboración con la productora de cine Bach Media radicada en New York, y su fundador Jesús Hernández, quien ofrecerá una conferencia el día 11. El tema de la presentación será el proceso de producción independiente en Cuba hoy,  tomando como ejemplo La pared de las palabras, de Fernando Pérez. La pared... es la primera producción que realizara Pérez de manera independiente. Este cineasta es considerado el director de cine cubano vivo más influyente en la actualidad.
Bach Media es una empresa comprometida con el futuro del cine en Cuba y trabaja para visibilizar el cine hecho dentro y fuera de la Isla. Desde su fundación ha participado en disímiles proyectos para estimular y promover el conocimiento y la difusión de la cinematografía cubana teniendo como centro la Gran Manzana. La compañía ha patrocinado eventos como el Havana Film Festival in New York, 2016, y colaborado en varios proyectos culturales con el CUNY Graduate Center y el Centro Cultural Español de Miami.
El Festival abrirá sus puertas al público gratuitamente.

Fuente: Bach Media