lunes, 1 de diciembre de 2008

Declaraciones de Adela Legrá


Adela Legrá: el festival de cine habanero nació alejado del oropel.


Santiago de Cuba.(PL) La actriz cubana Adela Legrá, una de las Lucía de Humberto Solás, destacó hoy el aporte de los festivales de cine de La Habana al desarrollo del séptimo arte regional y recordó su participación en las primeras ediciones de esa cita.

Desde esos años iniciales, el festival comenzó a marcar su diferencia con otros certámenes cinematográficos del mundo, signados por el brillo y el oropel, afirmó.

En declaraciones a Prensa Latina, señaló la importancia de mantener esa autenticidad, a contrapelo de la frivolidad que se extiende y acecha en todo el orbe.

Legrá, uno de los rostros emblemáticos del cine cubano, habla con la propiedad de una autenticidad personal mantenida durante más de 40 años de vida artística, durante los cuales encarnó personajes diversos sin renunciar a su origen campesino y humilde.

Alejada del circuito capitalino desde 1997, desde esta ciudad, en la que reside, ha seguido los festivales habaneros en la programación que llega a los cines de las demás urbes cubanas.

Ha coincidido o discrepado, así, de las decisiones de los jurados. Para ella, La bella del Alhambra, el filme de Enrique Pineda Barnet, debió ser uno de los triunfadores indiscutibles, en su momento.

Legrá considera un paradigma de sobriedad y rigor artístico el Festival de Cine Pobre de Gibara, una de las obras mayores del recién fallecido director Humberto Solás, pilar de las cinematografías cubana y latinoamericana y una persona decisiva en su carrera.

Fue precisamente él quien la descubrió en las montañas orientales de Baracoa en los primeros años de la década del 60 del pasado siglo, cuando la eligió para encarnar a Manuela, el rol principal de su película homónima.

Tiempo después, el lazo con el cineasta se definió para siempre cuando encarnó a la tercera protagonista de la antológica Lucía.

Afligida aún por la muerte de su mentor y amigo, con quien trabajó también en las más recientes Miel para Oshun y Barrio Cuba, confía en que el esfuerzo aglutinador del actor Jorge Perogurría consiga el presupuesto necesario para mantener ese evento internacional.

Viene a su memoria la llamada telefónica que le hizo Solás, semanas antes de su fallecimiento, para contarle sobre un nuevo proyecto en el que trabajaba y del cual le abundaría en detalles más adelante.

Por eso, la trágica noticia la sorprendió. Sabía que, al igual que ella, el realizador atravesaba problemas de salud, pero no imaginaba que tan pronto le truncarían la vida.

En estos días del 30 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, opina que cuando se decida dedicarle un homenaje a Solás, habrá que organizar no sólo talleres de creación y muestras retrospectivas, sino además foros que destaquen sus cualidades humanas.

fuente: Presa Latina, 2008