lunes, 9 de febrero de 2009

Entrevista a la actriz cubana Luisa María Jiménez

Por Carlos Barba
revista SiC No 39, Editorial Oriente, Santiago de Cuba., 2008

En la revista literaria y cultural de Santiago de Cuba: SiC, se publicó una entrevista que le hice a Luisa María Jiménez. La había conocido en el rodaje de Barrio Cuba y trabajar con ella hizo que redescubriera a esta gran actriz de la pantalla cubana. Recuerdo cuando le dije que nos sentaríamos a tomarnos un café y le publicaría sus comentarios en este espacio ya conocido para mi, pues de vez en cuando han aparecido en esta publicación, de la que soy parte del consejo de redacción, sendas entrevistas a Humberto Solás, Isabel Santos, Jacqueline Arenal, Albertico Pujol, entre otros. Sentí que le tocaba el turno a Luisa, quien me había deslumbrado con su Magali en el filme testamento del maestro Solás. Pasó el tiempo y pasó y nunca llegó ese café, la producción de la película no me lo permitió por mi condición de asistente de dirección y la "conversación" ocurrió más adelante pero vía email. En la revista impresa no hubo espacio para las preguntas que le formulé y a las que Luisa respondió y envió rápidamente; por eso aprovecho ahora mi blog para mostrarla íntegramente, incluyendo algunas fotos tomadas por un amigo de la intérprete y otras de sus más famosos trabajos.
Una vez terminado todo Luisa me envía este mensaje con asunto: "¿Complacido?"

"Querido Carlitos, que bueno que todo te haya gustado. El tema de las entrevistas es un poco difícil, para mi las mejores son las valientes pero casi nadie es osado a la hora de abordarte. Todo el mundo cae en lo mismo. Tus preguntas me entusiasmaron, así que me lancé todo lo que pude. Me sentí muy bien desbordándome contigo y te lo agradezco.[...] Un besoteeeeeee.

LA JIMENEZ. "


1-¿Tus inicios, exactamente cómo empieza la historia de Luisa en la actuación?

Mis inicios en el arte están íntimamente ligados a la hermosa villa Trinitaria donde transcurrió toda mi infancia y gran parte de mi adolescencia. Creo que su pintoresquismo, su arquitectura, sus calles de piedra, su naturaleza tan fina y perfumada con sus grandes casonas y sus patios, mi entorno familiar con una madre preocupada por la estética, el detalle y la elegancia de todo lo posible; condicionaron una especial sensibilidad desde mis escasos 8 años, cuando resueltamente vaticiné que sería artista. Mi pasión por el movimiento del cuerpo, la danza, el ballet; me llevaron a pensar firmemente que un día sería bailarina y tomé clases en este sentido de todo lo que tuviera ver con el género del movimiento corporal, hasta de folklor yoruba , latinoamericano y europeo; cosa que hoy día agradezco infinitamente. Mis ansiedades artísticas no definidas me movían hacia todo lo que fuera creación, todo me atraía. Así tomé clases de artes plásticas, cantaba, bailaba… muy vinculada al fuerte movimiento de aficionados tan importante por aquellos años y que lamentablemente desapareció de nuestra enseñanza. Hasta que un buen día el magnífico instructor de teatro Pablo Dalmau, colocó en mí la semilla de la actuación ( algo en lo que no había pensado ), invitándome a formar parte del grupo de teatro de aficionados, en el que junto a mi hermano Néstor Jiménez que le siguió el rastro a su hermana, participamos en los buenos e inolvidables festivales de la FEEM de aquel entonces, llegando a obtener premio en el Festival Nacional que se efectuaba en La Habana, lo que nos valió presentarnos en la afamada sala Hubert de Blank, todo un sueño casi increíble para aquellos niños que ya estaban decididos a hacer actores. Con la cabeza llena de fantasías, hechizados por la pasión, y con una idea infantil de lo que es un actor, logramos alcanzar el primer gran sueño: Entrar en la otrora maravillosa Escuela Nacional de Arte en la especialidad de Artes Escénicas. Comenzó a los 17 años lo que es hoy mi vida.

2- ¿La televisión llegó primero? Háblame de esto.

El teatro fue lo primero, el sueño de todo actor, lo que te hace mayor de edad en esta profesión. Una vez graduada pasé a formar parte del prestigioso grupo de Teatro Político Bertold Brecht con renombrados actores de la escena cubana como Luis Alberto García ( padre ), Litico Rodríguez, Samuel Claxton, René de la Cruz, Mario Balmaseda, Elvira Enríquez, Liliam Llerena, Idalia Anreus y otros tantos. Fue la otra escuela, la verdadera. Tuve que crecerme y crecer rápido. Estaba rodeada de artistas de un alto vuelo. Fue decisivo para mí . Significó todo un despegue y la total comprensión del rol del actor para adueñarse de la escena y de todos sus elementos, con verdadero sentido. Luego compartí el trabajo con el estudio para poder terminar mis años en el Instituto Superior de Arte que ya había comenzado, hasta graduarme en el 1984. Estaba totalmente entregada a mi profesión, a los estudios, ensayos, funciones. No escatimaba esfuerzos, no me importaba el tiempo, ni pensaba tampoco que era demasiado. Era lo que deseaba hacer y me sentía bien así, estaba orgullosa con mi suerte. Recuerdo haber trabajado hasta aquejada de asma, enfermedad que padezco desde la niñéz y que por aquellos tiempos se empeñaba en diezmarme. Quizá sentirme tan pequeña entre tantos nombres famosos, lograba sacar de mí una fuerza y un deseo absoluto de que me vieran como una ACTRÍZ, y no como a una simple joven recién graduada con cierto talento a considerar. Me gané la confianza y la consideración de los directores que contaban conmigo para sus obras y roles protagónicos. Trabajé con directores extranjeros y del patio. Fueron unos años dorados para el teatro cubano y la creación artística.

La televisión vino después, por suerte para mí. Me preparaba para hacer un tele teatro con el respetadísimo actor Enrique Santiesteban, dirigido por el director Silvano Suárez. Estaba ensayando por ese entonces la obra Humboldt y Bolívar con Mario Balmaseda a la cabeza. Salí con toda la prisa que pude de estos ensayos para llegar lo antes posible a este otro. Diez minutos tarde bastaron para que aquel señor que ya le blanqueaba el cabello, me expulsara bochornosamente de su trabajo por indisciplinada. Yo que ni hablaba y sentía absoluto respeto por aquellos artistas. El llanto me dejó sin aliento, ni la intervención de Enrique logró ablandar al conocido Silvano Suarez. Fue una vergüenza que todavía no he podido olvidar, pero que lógicamente superé y que me marcó durante mucho tiempo. LLegué a sentir terror por las llegadas tardes. Quizá le tenga que agradecer esto a Silvano como lección. Pero más le agradezco que me haya echado, porque aquel teatro nunca me gustó y creo que no me hubiera quedado ni medianamente bien. Cosas de la vida. No sé si luego que me hice conocida con aquel acontecimiento que resultó ser Sol de Batey, se habrá acordado de aquella joven que tan duramente trató. Nunca he contado esta dolorosa anécdota, vino ahora a mi mente. Pienso que fue la antesala de la telenovela Sol de Batey. Días después me estaba presentando a aquel casting en solitario con el impactante Roberto Garriga que me hizo hacer toda una desgarrante escena de amor con el lente de la cámara como galán, ( para nada sabía lo que era una cámara ), tomando como base una de las ya escritas escenas de la famosa novela. Por suerte para mí, cuando estaba comenzando a sentir que se me agotaban los recursos, justo ahí, paró la escena diciéndome con sus fríos ojos azules: Me convenciste, eres la TOJOSA. Salió al aire en el 1985.

3- Sol de Batey, uno de los clásicos de la telenovela cubana, sin lugar a dudas. ¿Qué puedes decirme al respecto?

Siendo estudiante todavía, hice mis pininos en aquella histórica y costosísima serie llevada al cine: La Gran Rebelión dirigida por Jorge fuentes. Hacía un pequeñito papel, la hermanita de ( Polo ) Cintra Frías, interpretado por Pedro Rentería. Lo importante para mí era lo que significaba aquel acontecimiento cinematográfico que desconocía. Todo era en grande, un gran staf, muchos recursos, apoyo de todo tipo, muchos especialistas consagrados del cine, todos grandes actores. Me sentí muy importante y dichosa por haber caído allí. Estaba entre personalidades de todo tipo que miraba con absoluto respeto. No era nadie allí, pero me sentía en la Meca. Creo que por lo único que me hice notar fue por lo disciplinada que era; por eso aquel pequeño error humano con Silvano, hirió tanto mi corazón. Adquirí de mis profesores un profundo respeto hacia esta profesión. Solo pensaba en la hora de mi llamado que no pasaban de tres o cuatro, para estar con todos aquellos espectaculares artistas de todo género. Era toda ojos y oídos, observaba todo al detalle, permanecía allí por ver el trabajo de los demás. También di lugar por mi desconocimiento técnico a situaciones y anécdotas que se hicieron famosas. ¡ Qué divertido ! Para ellos por supuesto, no para mi. Pero así entre risas, algo de vergüenza, frío que pasé, duro trabajo; transcurrió todo aquel fenómeno que me pareció la maravilla y que lamentablemente no dejó el saldo que se esperaba. Ingratitudes de esta compleja profesión. Pero fue mi primer contacto con el monstruo cinemátográfico que aún no he podido olvidar.

Indudablemente el acontecimiento que cambió mi vida fue Sol de Batey. Su arrolladora fama y popularidad ha llegado hasta mi hija Amanda que ha heredado el más conocido nombre de paloma, pues todos le dicen ‘’La Tojosita’’. Es algo tremendo este fenómeno de la popularidad, un misterio. Puedes pasarte toda la vida haciendo lo mismo, incluso muy bien hecho y no ser nunca popular, o preferido. Y un solo trabajo te puede hasta cambiar el nombre. Costó muchos años para que el público lo fijara. En ningún sitio lo reconocían, hoy día todavía me lo invierten. Sin embargo cuántas cosas me ocurrieron y me ocurren desde que soy Tojosa. Creo que ese nombre se llenó de magia. Hubo niñas que eran llamadas así, y hasta animales domésticos. No puedo extenderme mucho en esto, tendría que dedicarle a esta obra toda una entrevista para ella sola. Pero de nuevo entre tantos distinguidos actores, consagrados ya, amados por este pueblo, y más que eso; símbolos de este pueblo como la indiscutible Susana Pérez, sentí un miedo terrible de quedar mal, de estropearles su trabajo y no dar la talla. Solo estar cerca de ellos, me hizo sentir nuevamente afortunada, privilegiada. Este impulso, este gran reto, significó toda mi fuerza. No puedo dejar de recordar la disciplina y el respeto que por ese tiempo poseía la TV., sobre todo bajo las órdenes de Roberto Garriga. Hoy día es solo un lejano recuerdo para los que aunque sea solo alcanzamos un pedacito de aquellos tiempos gloriosos. Mi vida cambió de la noche a la mañana, el fanatismo de un pueblo se desbordó como una catarata sobre nosotros de un extremo a otro de la isla. Nunca he visto nada igual, se me abrieron todas las puertas. Mi vida lógicamente se complicó mucho. Ahora poseía una fuerte imagen pública, y tienes que aprender a vivir con esto. No paré de trabajar.

4- A partir de aquí se te abrieron todas las puertas en este medio. ¿Me puedes decir si después de Sol de Batey, como trabajos más relevantes pudieran estar El Naranjo del patio y Tierra Brava?

Hay un personaje que amo entrañablemente y es la Mariela del Naranjo del patio, hay mucho de mi en ella. El público adoró esa historia local, atrevida, llena de sencillez; que toca las zonas más privadas y ocultas de los sentimientos contradictorios de los humanos, pero tan reales… Gerardo Fernández lo escribió convencido de que era para mi, y así fue. Toda la química funcionó, le estoy agradecida por esto. Al lado de Xiomara Blanco, viví las grandes emociones que me proporcionó este trabajo, y confirmé que ser actriz es algo EXCLUSIVO, una oportunidad de alcanzar otras dimensiones de la vida, privilegio de solo un grupo de seres humanos. También este personaje me hizo un gran regalo, otra suerte: Que Pablo Milanés desbordara toda su inspiración en él, y le escribiera el bello tema que acompaña su imagen final. En un concierto homenaje por esta serie, junto a Miguel Navarro , fuimos invitados a subir al escenario donde interpretó sendos temas. Anteriormente Pablo había escrito otra excelente canción para la controvertida historia de amor que protagonicé hacia el 1986, creo: Madrigal del Inocente, película que se hizo con los estudios cinematográficos de la tv. que ya no existen. ‘’El primer Amor’’, una de las canciones más lindas salida del alma de este gran artista. Mucha personas desconocen que este hermoso tema se lo deben a Madrigal del… Pues nada, tengo grandes alegrías en mi vida, y hace mucho bien decirlas en ciertos momentos.

Por supuesto que la telenovela Tierra Brava, fue otro de mis grandes momentos y la oportunidad de interpretar dos personajes casi al mismo tiempo y tan diferentes: Madre e hija. Mi pequeña hija Amanda que tenía entre siete y ocho años, hizo parte de la niñez del personaje . La etapa antes de reaparecer la Lala Contreras mujer. Fue un trabajo incalculable para mi. Pasé por las más extrañas y duras emociones, conocí mucho de lo complicado de los sentimientos de las personas, de la sordidez de lo oculto, del dolor, lidiando con el odio y el amor, de fantasías privadas, de provocaciones sutiles, de la pasión desbordada. Doy gracias a la vida por permitirme pasar por tantas cosas que hoy día me convierten en una mujer que puede hablar de la vida y de las personas, del dolor y la alegría, de los grandes sentimientos porque trabajo y vivo para ellos, es mi afición; llegar al fondo de todas las cosas . Y es mi profesión quien me ha permitido eso. Tierra brava me viró al revés y al derecho. A partir de ahí comenzaron aquellas fuertes migrañas que con voluntad arranqué de mi cuerpo. El mundo de los actores es altamente complejo, sensible y especial. Se necesita adquirir recursos, experiencia y madurez para trascender a todas las cosas. Este trabajo trajo mucho a mí. Creo que he ido creciendo con cada uno, me han dejado marcas, y por el siguiente he renunciado al anterior, pero los he amado.

La serie de 30 capítulos La Botija, uno de los trabajos de más nivel artístico que he enfrentado y más duro también, dirigido por Danilo Lejardi, ha quedado en mi memoria como ‘’Escuela’’ por todo el rigor, calidad, nivel artístico, exquisitez, que allí se impuso. Se filmaba para cine y para tv. Hasta el que se encargaba de la merienda, presentaba todo aquello como si lo estuviera haciendo para un gran hotel, fue algo sacramental y lógicamente todos pudimos garantizar un resultado con grandes valores artísticos. No he vuelto a ver nada como aquello. Aunque mi historia se resolvió en tres capítulos, me valió otro premio. Pero es que todos allí estaban de premio: Ángel Alderete como director de fotografía, Belkis Vega como asistente del director, Miguel Gutiérrez; monumental, Isabel Santos, todos DIFERENTES. No entiendo por qué la tv. no la ha vuelto a transmitir en la pantalla. Obtuvo además unos cuantos premios.

5- Fuiste modelo de pasarela y fotografía, siempre recordaremos tus fotos en las revistas Muchacha y Bohemia, ¿Puede ser?, aquellas que estaban a color contra un papel que simulaba cartón flexible. Háblame de esta etapa.

Todo lo que contribuya a mi mejoramiento, a completar mi formación, descubrir modos, crecer, perfeccionarme; me ha interesado. Siempre he hecho muchos ejercicios. Hasta di clases de taichí, natación. El mundo de la moda me atrajo desde niña, y todo movimiento arriba del escenario desde todos los puntos de vista me ha deslumbrado. Quizá por eso sienta una especie de devoción por el teatro, el medio por excelencia. Considero que casi todas las actrices aparte de amarnos mucho, necesitamos alimentar y enaltecer esa vanidad que nos da el toque glamoroso, segura de lo que llevamos, ser diversas, sexi y extravagantes, hasta donde no los permita el conocimiento y dominio de quienes somos. El mundo de la moda ayuda mucho a conocernos, a liberarnos, a ser osadas. Va creando una actitud artística diferente para la fotografía, y se adquieren habilidades que solo se descubren siendo modelo. De niña diseñaba y dibujaba la ropa que quería llevar. Estuve solo tres años como modelo en la entonces afamada y selecta casa de Moda La Maison. Recibí clases de la gran modelo de Cuba Norka Méndez, me puse ropa de los grandes diseñadores de entonces. Estuve en las colecciones de los famosísimos Paco Rabanne y el Marquéz de Pucci en su visita a Cuba, fui fotografiada por el gran Alberto Korda y otros destacados artistas. Estuve vinculada a este mundo el tiempo que quise, hasta que aprendí lo que necesitaba y quería. Mi interés nunca fue ser una gran modelo ni nada por el estilo, solo descubrir y conocerme más, pulir ciertas cosas; y logré esos objetivos. No es un mundo para tomar en serio. Si no tienes los pies bien puestos sobre la tierra, puede dañar. Hay mucha deformación, a nadie le importa lo que eres, sino lo que llevas puesto, hay que epatar. Al cabo de tres años, presionada por tantas carreras, exigencias, pruebas de vestuario, maquillaje, ensayos, teatro, filmaciones; resolví que ya para mi era suficiente. No me fue mal en aquella experiencia de vida que tomé como un hobby necesario, pero que podía hacerse insoportable.

6- ¿Qué recuerdas del teatro con más pasión?. Los actores, dirían por un problema tal vez de fidelidad, El teatro es lo más grande. ¿Qué crees de esto?

En los primeros años de mi vida profesional , hicimos una obra dirigida por Liliam Llerena, que fue todo un éxito popular por aquellos años. Largas filas se hacían en el Teatro Mella para ver Rampa Arriba y Rampa Abajo que tocaba el tema de las jóvenes que buscaban la vida fácil con extranjeros; lo que hoy serían las Jineteras. O sea, trataba el tema de la prostitución, fuerte para aquellos tiempos. Fue mi primer protagónico frente a una sala tan grande desbordada de público. Las funciones se hacían de Martes a Domingo, se trabajaba mucho; y todos los días se llenaba la sala. Una de las salidas favoritas del cubano de entonces, era el teatro, aquello daba gusto. Te encontrabas en la calle a un público que te reconocía. No fue una gran obra, pero si una gran experiencia. Por eso la recuerdo. El teatro es algo verdaderamente impresionante, no hay nada que haya hecho sobre el escenario que pueda olvidar, no es que todo haya sido bueno, pero todo lo que te sucede en él, incluso lo malo; marca una pauta, un nuevo escalón. Es aquí donde llegamos gateando y aprendemos a correr. Donde se aprende a ser realmente un Actor, donde aprendes qué es interpretar, donde se desarrolla la voz, el cuerpo, se adquiere plasticidad y versatilidad, donde te haces un artista de la escena. Recuerdo aquel duro texto del dramaturgo Alberto Pedro: Mar Nuestro, casi filosófico; con la exigente y conocedora directora de actores Miriam Lezcano, fortísimo trabajo. El teatro es mágico, cada función es única e irrepetible, y cada noche te ves creciendo y encontrando soluciones que ni siquiera habías ensayado. Es un hecho vivo. Si te equivocas, no puedes decir : Corten, repetimos. Es muy emocionante. Tienes que ganarte el aplauso. El público no miente, te da lo que mereces, no hay trucos, ni engaños. Es especial: He visto grandes actores del cine que no pueden pararse en un escenario. Ni siquiera saben como caminar en él, perdidos totalmente. También hay muchos casos de excelentes figuras del teatro que no pueden trabajar para las cámaras. Hay algunos que lo logran pero se les ve incómodos, desproporcionados, exentos de esa gran organicidad que necesita la pantalla. Considero que hay en esto un problema de adaptabilidad y de ductilidad que es necesario dominar, deber de todo actor. El arte de actuar es un misterio, dominio es la clave, el dominio de la mente en armonía con el cuerpo; y eso solo se logra en el Teatro. Casi todos los grandes actores del mundo han tenido una formación teatral, o han pasado por él . De alguna manera buscan renovarse y beber de esa fuente necesaria.

7- El CINE. ¿Cuándo llegó a ti?. Aquí me gustaría fueras muy exacta, qué piensas del séptimo arte, has tenido más o menos suerte, teniendo en cuenta la primera actriz que eres. Háblame de cada una de las películas que figuran en el curriculum, detalles que recuerdes. (Santa Camila de La Habana Vieja puedes incluirla en la parte de cine).

Mira, el cine ha sido para mi como un amor platónico hasta tanto no se declaró. Siempre fue un amor difícil. La enamorada eterna de alguien que te mira por encima del hombro, dándose mucha lija porque sabe que está duríiiiiiisimo, haciéndote ver que no es para ti; vaya que no te toca, y una preguntándose: bueno y por qué yo no?... Qué tengo que hacer para merecerlo. Me daba vueltas con coqueteos lejanos, creándome una ilusión, para luego elegir a otra. Una hasta llega a acomplejarse… es una selecta élite de alta clase, que no te deja pasar, no te ven dentro de sus exigentes códigos, que siempre me pregunté : cuales son ? Todo es tan subjetivo… y sin embargo que daño hace. Solo me abría una ventanita y así pude aspirar a acariciarlo en películas donde era ‘’una más’’: Se Permuta con Juan C. Tabío, Flechazos con Orlando Rojas, Cuba 1895 ( no recuerdo el nombre de este director español ), JA,ja, jaaa; soy tan cubana que todas las películas con este nombre me persiguen irremediablemente, Dónde está mi Hijo con Lucio Gaudino, un desastre de poco profesionalismo e indiferencia hacia los cubanos al punto de que la pésima actriz italiana protagonista, no me miró jamás a los ojos ni antes ni después. Venir al Mundo con Miguel Torres, me ofreció una mejor participación, un mejor personaje. Hacía pareja con mi eterno compañero y excelente actor Alberto Pujol y hasta nos divertimos. Nunca se ha pasado en la tv. que yo sepa, ni se ha vuelto a ver en el cine. Cuba 1895, ( creo que es esta la fecha ), sabíamos que no era una buena peli ni cosa que se pareciera, pero ganaríamos algún dinerito, ( qué pena admitir esto….???? ), me dio la posibilidad en aquel pequeño papel de ponerme grandes y lujosos trajes. Era la amante del co protagonista, personaje que interpretaba el consagrado José A. Rodríguez. Me sentía como una reina, no como una puta. Y así interpreté a aquel pequeño personaje. El director se entusiasmó tanto con mi trabajo que escribió más escenas para mí. Al final no estuvieron en la película quien sabe por qué. Mas tarde llegó Rosa la China con Valeria Sarmiento, una directora chilena radicada en Francia. Me encantó desde el principio esta mujer que sabía como tratar a un actor desde que me llamó a la casa. Solo por esto se ganó mi respeto. La manera en que llegó a mí y descubrió quien era. No le costó mucho decidir que era su personaje. Era mi primer protagónico en el cine entregado por una extranjera y de un tema absolutamente cubano, curioso verdad ? Una historia de bajas pasiones al lado del famoso actor español Juan Luis Galiardo( todo un personaje), y el joven y carismático Abelito que ya no trabaja en nuestro país. Sentía que tenía en mis manos una gran oportunidad, pero no fue lo que esperaba, y trabajé todo el tiempo con una extraña sensación, algo que no falla. A pesar de eso tuve muchas alegrías con este película que no me satisfizo, pero las experiencias al lado de Juan L. G, como para dedicarle un capítulo, la hermosa imagen que logré lucir ayudada por los especialistas , poder bailar, cantar, convertirme en esta mujeranga a pesar de todo; fueron vivencias extraordinarias. Nuestro trabajo puede ser muy cruel e
imprevisible. Trabajé como una demente porque esta película coincidió todo el tiempo con la tele serie Salir de Noche donde hacía el rol de una añeja modelo de pasarela que me encantaba y me hacía revivir mis viejos tiempos. Trabajaba 24 horas, salía de un personaje para entrar en otro completamente distinto, muy estresante, creo que estaba enajenada, en el límite, perdí el sueño; pero increíblemente puse toda esta terrible carga en función de mí misma , de lo que necesitaba para cada una, un esfuerzo que me dio un gran fogueo, extraer todos mis recursos al máximo, echarle garra a otros y dominar más los medios. Claro, nunca más quiero pasar por esto, lo juro. Rosa la China me llevó al festival de cine de Venecia. Desconozco si otra actríz cubana ha participado en él. Increíble, por primera vez en mi vida me sentí una gran artista.

8- Llegó Viva Cuba y Barrio Cuba, dos películas hermanadas en la etapa de rodaje y en los nombres, semi-tocayas. ¿Me puedes hablar de cada una de ellas y de la relación con sus directores y actores?

Con Viva Cuba trabajé bajo las órdenes de Juan Carlos Cremata, un director de empuje, de vanguardia, con una gran fama y una enorme lista de premios. Me decían que es muy seguro : es cierto, sabe perfectamente lo que quiere y hasta donde. Su guión me atrapó desde la tercera página. Mira, cuando esto sucede la obra está casi garantizada en un 80 por ciento. Así fue. Me encantó hacer esta madre popular que no lleva el peso de la trama ni nada de eso, corto, pero suficiente para aceptarlo porque sabía que iba a hacer una buena película que me divirtió con su lectura. Viví cosas tremendas en este rodaje, filmando en lo último de Cuba, donde termina la isla, en la punta de Maisí, en el faro. Transitamos por farallones escabrosos, cuestas peligrosas, caminos inhumanos, solitarios. Quedamos incomunicados los tres actores : Albertico, Larisa, y yo, solos , del otro lado del mundo, casi el día entero. Sucedieron cosas buenas y malas como casi siempre, toda una aventura, pero sabíamos dentro de toda aquella locura, con poquísimos recursos, que iba a quedar bien. Uno desarrolla un especial olfato con este trabajo, como un catador aprendes a percibir a qué te estas enfrentando. Fue una película necesaria, dedicada a los niños y a los adultos. Una fresca, divertida y sabia aventura.

La experiencia con Humberto Solás, fue lo máximo. Habían actores que querían que yo hiciera este personaje: Isabel , Pichi, y hasta Mario Limonta. Creo que esto fue decisivo, la influencia de estos espectaculares actores. Un guión sólido también, cuando lo lees ves la película. Esto se agradece tanto... Hace muchos años me tropecé en el mercado de 70, Miramar, con la impresionante figura de Humberto, y le dije después de pensarlo mucho, que algún día trabajaría con él. Me contestó muerto de la risa: Si´, por qué no?. El día que se cumplió ese vaticinio, llamó el propio Humberto a mi casa para informarme con su hermosísima voz, que era la Magali de su película Barrio Cuba. Se me cayó la cafetera que tenía entre mis manos . Me acerqué desde el principio a la forma de trabajar del emblemático director, iba al rodaje de los que empezaron primero que yo, tenía que conocer cómo trabajaba, cómo dirigía a los actores, el equipo técnico, todos sus modos y maneras. Lo observé mucho. Creo que me ayudó a aclimatarme con todo el ambiente, la atmósfera, a no sentirme ajena , ni caída del cielo cuando llegaran mis llamados. Me preparé mucho sicológicamente. Es duro, durísimo trabajar con este director, avezado en dirigir actores. Nunca está conforme con lo que le das, aunque considere que está bien. Te lleva por otros caminos, te exprime como una naranja, te arrastra a los extremos, y eso, lejos de disgustarme, es darme por la vena del gusto. Para muchos actores esto puede ser torturante, los puede incluso inhibir. A mí me motoriza, me va dando cada vez más seguridad y me va ayudando a encontrar el camino que él desea, ayuda mucho a mi emotividad. No tengo miedo de trabajar duro, es así como veo el trabajo del actor. Soy muy adaptable al estilo de cada director, lo tomo con calma. Me gusta entenderlos a todos y no crearles dificultades. El trabajo tiene que salir adelante de cualquier forma. Me siento privilegiada por haber hecho su cine y beber de su cultura y conocimiento. Barrio Cuba es una gran película.

Como puedes apreciar, siempre perseguí el cine y apenas lo he logrado alcanzar. Cuando me lo permitió, no defraudé mis esperanzas ni las ajenas; pero no puedo decir que he hecho una carrera cinematográfica, en lo absoluto. Haber hecho tres o cuatro cosas en la gran pantalla, no me da ese mérito. No soy considerada una actriz de cine, más bien de tv. Pero prefiero que me consideren si te soy sincera, una actriz sin casa particular, va mejor sin etiquetas porque lo que te puedo asegurar es que soy una actriz que puede trabajar en cualquier parte, en cualquier medio, en cualquier sitio: lo mismo en la arena de los leones, que colgada de la lámpara. No tengo miedos, no quiere decir que no me ponga nerviosa, pero siento una gran fuerza cuando son altos los retos. A estas alturas ya no me cuestiono si soy o no una gran actriz, da igual, no hace la diferencia. Siempre me he desvelado por hacer este trabajo que fue lo que elegí, lo mejor que he podido. Por mis características personales te digo que si hubiera sido jardinera, me hubiera partido el lomo porque mis jardines fueran los mejores, igual si hubiera sido cocinera. No es que diga que sea la mejor ni nada de eso, solo que buscando ser lo mejor, te haces mejor, creces. Mi suerte puede ser discutible: tengo una gran popularidad, he realizado personajes hermosos, la gente me quiere, pero en el tema del cine voy al final de la cola. Sabemos que la producción cinematográfica en nuestro país es bien pobre, cada vez hay menos trabajo para los actores en ambas pantallas, es duro ser actor aquí, pero podía haber hecho más. No ha dependido de mi´. Nuestros directores gustan de usar siempre a los mismos actores, un pequeño círculo; y esto ha ocurrido durante muchos años, aunque poco a poco se han ido flexibilizando.

Si no haces cine, no trasciendes. Incluso, en muchos lugares ser actriz de tv. es ser una actriz menor, y de telenovelas, ni hablar, no te consideran para nada. El cine es el traje de gala que viste de largo a uno cuantos. Hacer teatro me ha salvado de muchas cosas en el extranjero. Te digo que el cine es el único arte que te eterniza, te da una especie de inmortalidad, pero cuando estoy en cada uno de ellos, sea la tv., el teatro, o el cine; para mí en ese momento no hay nada mejor, y el último trabajo me hace olvidar el anterior. Si a esto se le llama disfrute, entonces creo que los disfruto todos.

Santa Camila de …. Es todo un clásico de nuestra dramaturgia cubana. Siempre soñé con hacer este personaje desde mis tiempos de la ENA. Yo fui quien se lo propuse a Belkis Vega, Julio Cid hizo la adaptación, y emprendimos el proyecto. No lo considero un producto cinematográfico, aunque se hizo como si estuviéramos haciendo cine con Alejandro Pérez como director de fotografía, es otro formato. Con Belkis se trabaja super bien, me encanta trabajar con ella. Lástima que no lo haga con más frecuencia. Fue un trabajo valioso, que le agradezco a Belkis Vega y que compartí con alguien a quien bauticé como el Príncipe de la Escena: Luis Alberto García, por demás mi compañero de estudios. Creo que pude haber estado mucho mejor en este querido personaje. Esta profesión es así… Y yo me llevo tan recio….

9- Con Barrio Cuba, obtuviste reconocimientos en el Festival de La Habana , Ceará y Cartagena por Magali. ¿Habías tenido premios en cine? Cuéntame de este fenómeno. ¿Qué piensas de los galardones y las condecoraciones? Una vez vi una entrevista que te hacían en un programa de TV, creo que Entre tú y yo, y decías que no pararías hasta ganar un Oscar. ¿Qué me puedes decir de esto?

Pues sí, a pesar de haber transitado tan poco por mi querido cine, con una sola película me llevé tres premios internacionales. También se lo debo a Humberto Solás:Barrio Cuba, Magali. Esto sucede pocas veces, no crees? Mira si me lo hubieran dicho años atrás, que iba a tener tres premios de actuación por un mismo personaje, no lo hubiera creído. Uno no trabaja pensando en premios ni nada de eso, te lo juro; pero cuando recibes algo así… te crece el pecho, es una emoción distinta a todas, hasta ingenua, sientes que valió la pena. Pero fíjate, igual que de verdad es un momento trascendental, tres días después, ni te acuerdas de eso. Los colocas en una repisa, y se van convirtiendo en unos tarecos que con el tiempo hasta pierden el brillo. Es un fenómeno raro. Luego, le das a la cultura cubana X cantidad de premios, y no significa absolutamente nada, nadie te hace sentir que lograste algo importante, especial, no. Solo ganaste un tareco. Bueno después de cierta cantidad de estímulos que poseo por mi trabajo, así es como lo siento, o como me han hecho sentir. Obtuve premio Coral en el Festival de Cine cubano, premio en Ceará Brasil, y en Cartagena de Indias, pero para mí el más importante es el de Cuba porque es el más difícil de obtener. Muy pocos actores cubanos se han alzado con ese premio, pocos, no sé por qué. Lo han recibido muchos más extranjeros que cubanos. Cuando pienso en ellos es el que más me enorgullece. Mi ra los premios quedan solo dentro uno, en nadie más, un recuerdo para ti y punto y algunos hasta son amargos. Acabo de recibir otro CARICATO por el unipersonal Estoy Divinamente Así, único premio además que adjunta un cheque en metálico de 5000 pesos, ( lograr esta cifra fue una tarea de años ). Pues para asombro mío, cuando fui a cobrarlo ( más de dos meses para que me dieran el dichoso cheque ), me habían hecho un descuento de más de 200 pesos. Dicen que fue la ONAT. Ja, ja, jaaaaaaaaa. Habías visto alguna vez en la historia de las premiaciones que a un premio se le haga descuento, como si fuera un burdo salario que no te mereces. Vale la pena contar esto, un nuevo invento, maquiavélico, antiartístico, e irrespetuoso de los que nos dirigen en nuestro sector. Nada, continúo… Estoy segura que el mayor premio, al menos para mí; es salir todos los días a la calle y que la gente de a pie te diga: Cuándo te vemos nuevamente!!, qué pasa que no nos has vuelto a regalar algo nuevo!, te extrañamos, creíamos que te habías ido del país!!!, y niñitos de solo dos añitos vienen con sus padres a verme en mi casa… Muchas cosas que no podría relatar aquí. Eso que no se pide, que no se compra, que no depende de amiguismo ni intereses de ningún tipo porque es absolutamente espontáneo, es para mí, el premio más grande de mi vida: El cariño y el reconocimiento de este pueblo. ‘’Mi eterna gratitud para todos los que me quieren’’Lo del Óscar, jaaa, jaaaaaaaaaaa, por Dios!!, eso es solo una de mis bromas, o ironías que a veces suelo usar en las entrevistas. Por supuesto que es uno de mis sueños, que son unos cuantos. Tantas cosas que quisiera hacer, que sé que ya no voy a hacer: un gran musical por solo citar un ejemplo, trascender a la pantalla internacional, etc. Quién no ha soñado con esa estatuilla… para nosotros está tan lejana como la luna, algunos ni siquiera sueñan con ella. Pero como soñar no cuesta nada, por lo menos me permito traerla a mi mis noches, e imaginar que subo a ese escenario con un hermoso vestido representando a Cuba, ohhhhhh!, qué wayyyyyyy!, te imaginas. Volviendo a la realidad, eso es imposible. Para mí, inalcanzable. Quizá las futuras generaciones alcancen a verlo. Aunque la vida es un misterio…..

10- Qué es para Luisa actuar, realmente es tu motivo de vivir, o prefieres otras cosas y solo es tu trabajo y te sale bien por lo grande que eres en la escena. O es que en verdad vives porque actúas. Sientes que tienes un método especial o diferente a la hora de enfrentarte a un personaje.

ACTUAR para mí es muchas cosas, aunque su sentido ha ido cambiando con el tiempo, todo cambia con el tiempo. Antes era lo que le daba sentido a mi vida. Nací para eso y no me veo en nada más. Con el tiempo te vas dando cuenta que podemos hacer otras muchas cosas y hacerlas muy bien; solo que pusiste toda tu energía y tu razón en una sola y te llegas a creer que es lo único que puedes hacer. Pero cuando constatas que no has hecho ni la mitad de lo que soñaste, que no has trabajado con tantos buenos artistas que ves desfilar por la gran pantalla, que en tu propio país no te han aprovechado lo suficiente, que fuera de tu arena no existes, que pasa mucho tiempo para que algo bueno caiga nuevamente en tus manos, que te van llevando a sentir que solo eres una OBRERA del ARTE a la que se le paga un salario o no cuando trabaja; entonces ACTUAR se te va convirtiendo en ese ‘’trabajo’’ al que te dedicaste por vocación y que te empeñas en que te quede muy bien por respeto a mí misma y a todos. Si tuviera que servirle al público vendiendo tortillas, te aseguro que tendría largas filas para comprarlas. Considero que me debe salir bien, por todo lo que recibo en la calle del crítico más crudo que hay, la gente. No me ha ido para nada mal. Pero esto no me convierte ni en la más grande actriz, ni en la mejor. No soy nadie para juzgar eso. El público hace de ti lo que eres, te va calificando, evaluando, diciendo si eres buena o mala, poniéndote las etiquetas, y creando el mito, la leyenda . Yo también tengo mi aureola, o mito creados, o como se llame. Ya una no se pertenece, pasamos a ser imagen pública. Creo que he sido especial para la gente de mi generación, he comunicado y eso me basta.

11- ¿Qué sientes te queda por hacer?. (Supongo que mucho) ¿Cuál es la receta para que te veamos con tanta belleza? ¿Cómo logras que los directores cuando te incluyen en sus repartos tengan esa clara convicción en que no se equivocaron? ¿Qué piensas de los estigmas?. Me refiero a cuando acuñan que tal o mascual actor es el rostro de determinada época, etc.

Todos los estigmas hacen daño, te enmarcan en una sola cosa y cuesta mucho romper eso, te van arrastrando de un modo que te convierten en eso: en una marca o un sello como un producto del mercado común. Hay que ser muy celoso con estas cosas, muy estudiosos, profundos y observadores. Seleccionar bien los trabajos y no aceptarlo todo por tal de estar siempre en pantalla. La gente se agota, y también se agota tu imagen. Hay estigmas mejores que otros. Eso de que fulana o mengano son el rostro de una época, es algo grandioso, claro; pero embarca a muchos que tratan de seguir estas pautas, y condenan también al propio artista a plegarse a muchas cosas. Es algo complejo. A veces cuesta mucho manejar nuestras vidas, decidir nuestra suerte. Siempre dependemos de alguien. Y no siempre caemos en las mejores manos. Aquí no existe el sistema de estrellas, se le teme mucho a ese término, pero no escapamos de esquemas de todo tipo, de encasillamientos, y otros tontos criterios. Hay que ser muy inteligente y jugarle cabeza a las trampas que esta profesión te tiende y a veces no eres capaz de ver. Lo más importante es no conformarse nunca, renunciar a lo último que hiciste para que lo próximo sea el nuevo punto de partida, renovarte siempre y estar a la altura de los tiempos que corren. De ahí que luche para que mi físico no se deteriore y lucir la figura acorde con la nueva ola, con la mujer moderna de ahora mismo, con una mente sana en un cuerpo sano como decían los griegos. Es cuestión de adoptar un estilo de vida, un régimen y ciertos hábitos que requieren de voluntad y tesón, pero me gusta eso, lo disfruto y cuando hago ejercicios estoy en el gimnasio dos horas diarias. Tampoco bebo, ( solo en las ocasiones), ni fumo. Uno escoge.

12- Qué siente Luisa todos los días cuando se levanta y echa a andar en el día. Dime de los planes como directora de teatro.

Vivo pensando en el presente, dejé de concentrarme en el futuro. Me importa HOY. Para nada me preocupa lo que me tiene reservado el mañana. Mi problema es vencer cada día, sacar fuerzas, alegría y disposición para el siguiente; así va transcurriendo el tiempo y se van sucediendo los acontecimientos, los proyectos, las ideas. Ya nada me desespera, ni siquiera trabajar. Para nada me angustia que otros trabajen y yo no, no es un problema. Lo mío siempre llega. El trabajo que entregaron a otras, ese no era para mí. Esto me lo enseñó la vida y para nada he sido mala alumna. No he sido la que más ha trabajado, pero he trabajado menos por más. He hecho los personajes que tenía que hacer ni más ni menos y si hubo alguno que no hice por error de casting, o porque el director no me prefirió, hoy en día quién sabe como se recuerde eso. Quizá los directores tengan muy claro cuando me entregan un personaje. En esto he sido afortunada. Mis personajes, todos me merecieron, todos me han encajado. Quizá también ha influido lo que he dejado ver de mi, para que hayan ido al seguro. He mostrado una buena parte de mis ángeles y demonios.

Trabajo con el método que me enseñaron mis maestros, el que usan casi todos los grandes actores, el que casi todos conocemos, y que se va enriqueciendo día a día. Hecho mano a lo que haga falta en la circunstancia en que me encuentre y me convierto en una esponja de receptividad y emocionabilidad para usarla cuando sea necesario. Hay que servir la mesa con todo lo que lleva, e ir consumiendo paulatinamente. Soy Stanislavkiana por excelencia, pero no me aferro a nada. En aras de un buen resultado, se explora todo. Respeto y disciplina son mis grandes máximas.

Cuando me levanto cada día pienso en cómo llevar mejor mi vida, en qué es realmente importante: mi casa, mi familia, lo más grande que tengo en mi vida y mi mejor obra que es mi hija Amanda, disfrutar de mi hogar que tanto me gusta y recibir a los amigos que gustan de mi compañía y mis comidas. Riego mis plantas y escucho la música que me gusta. Encontrarle el sentido a las pequeñas cosas, me he aficionado a eso, Centrarme cada vez más en mi mundo interior, dedicarme a mí y a mis afectos. Cultivar mi espiritualidad. Esta son mis mayores preocupaciones, alrededor de estas cosas gira mi vida.

Ya no me apuro por nada. Dirigir es uno de mis sueños. De hecho lo he intentado y sé que se va a repetir. Cuándo, no sé. A lo mejor cuando aflojen las tantas trabas que nos ponen y nos impiden desarrollarnos y hacer mejor las cosas. Ojalá este congreso haga realidad nuestro legítimos reclamos y podamos trabajar en paz. Todo tiene su momento. Actuar, siempre lo haré. Siempre que esté ahí ese personaje que necesito hacer, que necesitan ver .

13- Supongo que adoras todos los medios, pero el cine es para ti… la posteridad, lo eterno? ¿Cómo quisiera que te recordaran?

Todos los medios son ideales: La TV.nos permite entrar a los espacios íntimos de cualquier hogar en el más apartado sitio y convertirte en algo familiar y necesario para todas las familias de tu país, privilegio único. El teatro es la vida: te permite recibir cada noche las vibraciones y la energía del contacto directo del público con el artista, la riqueza magistral de esa inmediatez y el perfeccionamiento; privilegio único. El cine es grandeza, es universal, la fuerza y el poder de la imagen que moviliza desde una butaca a cualquier ser humano en cualquier punto del planeta y te saca de tu geografía para hacerte pertenecer a todos, para que te amen y te sueñen, y les muestres quienes son. Privilegio único. Por eso todos son necesarios y cada uno es el mejor. No aspiro a nada, solo a vivir bien conmigo misma, haciendo lo que quiera hacer y disfrutando intensamente de cada pedacito de vida. Hasta de la tasa de café que tomo cada mañana, escuchando radio enciclopedia. Que cómo quiero que me recuerden, pueeeeeeessss… Si, ya sé: Como LA MUJER QUE LES COMUNICÓ LA MÁS SENCILLA Y ÚTIL EMOCIÓN: AMOR






Luisa María Jiménez, Carlos Barba e Isabel Santos el día de la entrega a Humberto Solás del Premio Nacional de Cine 2005.


TRAILER DE BARRIO CUBA