sábado, 2 de mayo de 2009

EN LOCACIÓN EN CUBA


EN LOCACIÓN EN CUBA. CINE DE LA CALLE EN TIEMPOS DE TRANSICIÓN (fragmentos)

Por ANN MARIE STOCK


Caminante no hay camino, se hace camino al andar.
Antonio Machado.

Introducción. Examinando una nación en transición.

[…] realizadores de cine de la calle de esta generación son individuos con entrenamiento formal en realización cinematográfica o algún campo relacionado, quienes se iniciaron en los finales de los ochenta y principios de los noventa. Productos del Período Especial y atrevidos en su impaciencia y pasión por hacer cine, desarrollaron un espíritu emprendedor en función de “resolver”. Sintiéndose agentes activos en crearse su futuro, esta generación hace preguntas, asume riesgos y plantea retos. Se sienten cómodos usando celuloide, video y medios digitales y frecuentemente combinan todos estos formatos en un mismo proyecto. Muchos están relacionados con el Instituto Nacional de Cine pero, de hecho, operan como “independientes” llevando a cabo proyectos fuera de la industria fílmica también. Trabajando dentro o fuera de la industria, movilizan contactos y capital en la isla y más allá. Hábiles en las negociaciones, sirven como mediadores entre las tradiciones autóctonas cubanas y los productores y consumidores de cultura internacional. Esta generación está conectada a las redes de comunicación global. Estos realizadores de cine de la calle son diligentes, ingeniosos e innovadores.

Juan Carlos Cremata Malberti, Esteban Insausti, Pavel Giroud, Léster Hamlet, Arturo Infante, Luis Leonel León, Humberto Padrón, Ian Padrón, Gustavo Pérez y Waldo Ramírez son entre otros, quienes han ayudado a cambiar el curso del cine de la Cuba revolucionaria. Y sus esfuerzos ya están influenciando artistas audiovisuales como Carlos Barba, Susana Barriga, Alejandro Brugués, Karel Ducases Manzano, Sandra Gómez Jiménez, Inti Herrera, Ernesto Piña Rodríguez, Jeffrey Puente García, Alejandro Ramírez, Alina Rodríguez Abreu, Asori ( Amado Soto Ricardo), Hilda Elena Vega, Daniel Vera, Aram Vidal y muchos otros […]

JUMP CUT
CAPITULO 7. HACIENDO LUGAR PARA NUEVAS INTERVENCIONES. Un montaje de la exhibición nacional de realizadores cinematográficos.

El cine cubano se ha ganado el respeto del pueblo porque hemos hablado con sinceridad sobre nuestra realidad. Humberto Solás.

Revisitando los clásicos: Carlos Barba extrae de la mina que es el material del Cine revolucionario.

A través de este estudio, los realizadores de cine de la calle expresaron su admiración por la tradición cinematográfica cubana. Para un joven artista, el cine de la Cuba revolucionaria es absolutamente esencial a esta expresión creativa. Carlos Barba extrae de los filmes clásicos cubanos el material para prácticamente todos sus documentales. Desde su base en Santiago de Cuba, este realizador trabaja promocionando el cine de su Isla. Ayuda a organizar proyecciones y eventos; sirve como enlace entre organizaciones locales, regionales y nacionales y allana el camino a equipos del ICAIC ( Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos) que vienen a la ciudad a filmar. Barba ha ayudado a coordinar la restauración de varias calles en preparación para un film de época y a menudo se le contacta para ayudar a dirigentes locales y agencias a entender la importancia de atraer proyectos de esa clase. “Las Gallegas”, el restaurante familiar operado por sus tías, ha devenido en lugar de reunión preferido para directores, actores y técnicos cuando visitan esta capital de provincia.

Barba nació en 1978 en Guantánamo, Cuba, y aún antes de llegar a los treinta ya había hecho varios documentales. El grueso de su producción es la crónica de la cinematografía cubana. Su obra Ecos de un final (2002) muestra el testimonio de algunos de los actores no profesionales que participaron en la secuencia final del film de Humberto Solás Miel para Ochún (2001). Otro, titulado Memorias de Lucía (2003) recopila las reflexiones de las actrices en el legendario film Lucia (1968) de Solás casi 40 años después de su estreno. Otro, Mujer que espera (2005) está dedicado a la renombrada actriz Isabel Santos. La admiración de Barba por esta talentosa artista es evidente en este homenaje. Más recientemente, completó Canción para Rachel (2008) una reflexión colectiva sobre el musical La bella del Alhambra (1990) de Enrique Pineda Barnet. En una conversación con Carlos Barba, poco después de terminado este film, quedé fascinada por su habilidad e ingenio. Se las arregló para obtener metraje de todos los participantes claves, a pesar de que viven en cuatro países diferentes. Fue fácil filmar el testimonio del director Pineda Barnet, la actriz Verónica Lynn, el fotógrafo Raúl Rodríguez Cabrera y el actor Jorge Martínez en La Habana. Más complicado fue documentar las impresiones de la actriz Beatriz Valdés, en Venezuela, la actriz Isabel Moreno y el editor Jorge Abello, ambos en Miami y del compositor musical Gonzalo Romeo, residente en México. Empeñado en incluir las perspectivas de estos participantes en el film La Bella… a pesar de la distancia que los separaba, Barba ideó la solución siguiente: se puso en contacto con cada uno de ellos por correo electrónico para pedirles su cooperación. ¿Estarían ellos dispuestos a responder una serie de preguntas (que él proveería) frente a la cámara? y ¿les podrían ellos luego mandar un DV con las entrevistas? Así mismo el joven director les proporcionó algunos detalles sobre planos de su preferencia y diseño artístico. Todos estuvieron de acuerdo en colaborar y así, Barba pudo seguir adelante con el proyecto como lo había imaginado. El resultado, en las palabras de Pineda Barnet, es “muy conmovedor, bello e inteligente”. Es también prueba de que los realizadores de la calle no son renuentes a comunicarse con individuos –incluyendo cubanos- fuera de la isla.


Además de hacer filmes que registran la tradición cinematográfica cubana y la promoción de Santiago de Cuba como emplazamiento de creaciones audiovisuales, Barba también es un crítico de cine. Frecuentemente contribuye con entrevistas y ensayos a la revista Cine Cubano del ICAIC, la Revista SIC de la Editorial Oriente, el boletín Cine Pobre Hoy, del festival del Cine Pobre y otras publicaciones en España. Además Barba acostumbra a publicitar el desarrollo de la cinematografía cubana; su red de distribución por correo electrónico, de información sobre cine, llega a amigos y aficionados a lo largo de la isla y al extranjero.


Humberto Solás, pionero de la cinematografía revolucionaria en Cuba y
presidente del Festival del Cine Pobre de Gibara, en un reciente documental de Carlos Barba.


La experiencia de este artista de los medios, afincado en Santiago de Cuba, nos hace posible apreciar la efervescencia en la actividad audiovisual más allá de la capital cubana. Barba, y otros cineastas en las provincias, se conectan unos con otros y con una variedad de organizaciones culturales, de forma tal que pueden alcanzar sus objetivos.

Muy a menudo es en la Muestra Nacional de Jóvenes Realizadores donde se encuentran por primera vez y establecen contactos que abren oportunidades. Algunos, muestran sus filmes en el Festival de Documentales Santiago Álvarez in Memorian, celebrado cada marzo en Santiago de Cuba. Fundado por Lázara Herrera, viuda de Álvarez y presidente de la Oficina Santiago Álvarez en el ICAIC, este festival se ha convertido de un pequeño festival regional a un importante evento internacional. Otros, participan en el Festival Internacional del Cine Pobre celebrado cada abril en el pintoresco pueblo de Gibara. Conceptualizado y presidido por Humberto Solás, este festival enlaza cineastas, trabajando dentro o fuera del aparato estatal, con sus colegas extranjeros.


Carlos Barba ha utilizado con efectividad la materia prima del cine revolucionario isleño para crear sus documentales. Su esfuerzo en documentar esta historia ayuda a preservar la memoria del cine cubano, cuando muchos de los fundadores del mismo se retiran o fallecen. A través de proyectos fílmicos, Carlos Barba y otros cineastas de la calle como él, están creando un registro visual de la rica tradición fílmica de la isla y manteniendo viva las narraciones de sus protagonistas. Sin duda, Barba está haciendo una contribución significativa al patrimonio cultural cubano. Al mismo tiempo, su selección de temas es eminentemente pragmática.
Escogiendo tópicos de interés para el instituto nacional fílmico y en contacto con los profesionales de la industria, Barba ha podido aguzar su destreza y lograr nuevas posibilidades. Fue invitado como asistente de dirección de Rebeca Chávez en el filme Ciudad en Rojo (2008) o de Humberto Solás en Barrio Cuba (2005) y a participar en el casting santiaguero para la película sobre José Martí, de Fernando Pérez>


Carlos Barba durante el rodaje de “Ciudad en rojo” con la directora Rebeca Chávez (detrás) y las actrices Yoraisi Gómez y Maria Teresa García.



ANN MARIE STOCK. Es profesora asociada de estudios hispánicos y fílmicos en el College of William and Mary, Williamsburg, Virginia, USA. Es Editora de Framing Latin American Cinema: Contemporary Critical Perspectives.


Fuente: Del libro On location in Cuba. Street Filmmaking during Times of Transition. The University of North Carolina Press, 2009.

Traducido por J. Barba ( Los Ángeles)