martes, 11 de agosto de 2009

20 AÑOS DEL FILME "PAPELES SECUNDARIOS"(1989-2009)

POR CARLOS BARBA

Transcripción del documental Papeles principales, filmado en La Habana en diciembre de 2006.

Nelson Rodríguez
editor

Orlando Rojas fue un gran amigo, un gran compañero de trabajo durante muchos años, lo conocía desde muy joven, que fue a trabajar en el ICAIC y estuvo merodeando por el departamento de edición, él fue asistente de edición también un tiempo, después se convirtió en asistente de dirección y posteriormente comenzó a hacer documentales, era el camino que se seguía en esa época en el ICAIC, años 70. También tuve la posibilidad de trabajar con él, creo que fue su primer documental que se llamaba Día tras día, sobre los jóvenes que van construyendo a lo largo de la isla líneas de ferrocarril y ese tipo de trabajo, no lo quiero clasificar porque no recuerdo el nombre exactamente de lo que hacían, pero es un documental muy bonito, sobre esos muchachos que se sacrifican y están trabajando en esas labores en el campo y viven prácticamente allí durante mucho tiempo. El documental quedó muy bien. Después yo trabajé con él supervisando algún que otro documental, él siempre me lo llevaba para que yo lo viera, le dijera alguna cosita, teníamos mucha confianza y él, por supuesto, me tenía mucho respeto. Cuando llega la hora de realizar su primer largometraje que fue Una novia para David, me llamó para trabajar y Lina Baniela fue mi asistente en esa película, porque ella trabajó muchos años conmigo.

Lina Baniela
editora

Cuando Nelson Rodríguez comenzó a trabajar en la película No hay sábado sin sol, de Manuel Herrera, yo empecé con él como asistente de edición y luego en todos los proyectos que él emprendió a partir de ese momento, o sea, largometrajes, documentales, todo lo que caía en el cuarto de edición, lo trabajábamos juntos. En el momento en que Orlando comenzó a hacer Una novia para David, yo todavía era la asistente de Nelson. El trabajo de Una novia para David fue como todos los que habíamos hecho, Nelson tiene un estilo de trabajo muy personal: yo organizaba todo el material, sincronizaba todo el material, organizaba todo por secuencia y después Nelson tenía la visión de la película a partir de todas las tomas organizadas y montadas y a partir de ahí él iba haciendo la selección de tomas. Muchas veces Nelson hace la selección de tomas solo, otras veces las hace con el director, dependiendo de las características personales del director. Hay directores que prefieren dejar a Nelson hacer el montaje de la película solo y luego encontrarse con la película armada por primera vez y tener una visión fresca y hay otros directores que son mucho más…, de estar arriba de la película y les gusta estar en el cuarto de edición durante ese proceso. Después de esa etapa, de ese primer armado de la película, entonces ya Nelson se sienta con el director a ver la película, discuten el resultado de ese primer corte y empieza el proceso de ajuste, de afine, y de determinar cosas importantes del proceso posterior de la película como son la música, en qué lugar va la música, el compositor, en esos casos Nelson siempre ha tenido mucha visión a la hora de orientar a los directores, sobre todo directores nuevos, ya que todos sabemos que siempre le ha interesado esa parte y tiene mucho conocimiento acerca de la música dentro del cine.

Nelson Rodríguez
editor

Ya en la parte de la edición, que el director generalmente llega muy preocupado porque no sabe cómo va a ser el resultado final, porque no lo ha visto nunca, lo tiene en la mente, pero no lo ha visto, Orlando comenzaba a preocuparse, él es una persona muy insegura, de que las cosas estén bien, que las cosas estén perfectas. Hicimos el primer armado de Una novia para David, y más o menos, la película estaba ahí, la película había quedado muy bien, muy fresca, muy agradable, como lo fue, es una película que le gustó mucho a la gente joven de la época, eso fue en el año 1984. Pero cuando ya llega la parte del acabado de la película, la puntualización exacta ya de los cortes, del afine final, de la elaboración con la banda sonora, si hay que hacer doblajes, si hay que poner la música, si hay que poner ambiente, todo ese tipo de cosas, ahí es cuando él se iba poniendo muy inseguro, digámoslo así, entonces empezaba a exigir, a exigir y a exigir más, más, más, decía: No, esto lo tenemos que puntualizar más, aquello otro ajustar más, le decía que yo lo veía perfecto, bien, que eso no era problema de que si le quito dos cuadritos o tres cuadritos, que eso no iba a alterar nada, pero él seguía, y ahí yo me ponía mal, solución: remedio santo que siempre he tenido con la colaboración de Lina Baniela, y le dije: Lina Baniela, ven acá, llegó el momento en que tú te tienes que sentar con Orlando Rojas porque yo no puedo más. Y entonces Lina era la que hacía todo este trabajo final, porque ella tiene mucha paciencia y entonces ella terminó la película. En el caso de Una novia para David fue muy sencillo, no pasó nada, Orlando y yo seguimos tan amigos como siempre, y colaborando para el próximo proyecto, etc, etc, pero en eso llega Papeles secundarios. Papeles… ya era una película mucho más compleja, una película mucho más difícil desde todo punto de vista, ambición estética, de temática también, una película mucho más fuerte, mucho más dramática que Una novia para David, que era una comedia. Yo vi a Orlando muy seguro filmando Papeles... ,yo estuve en la filmación, sobre todo en Cienfuegos, que se hicieron varias cosas, en el teatro Terry, él estaba muy seguro de lo que estaba haciendo, él estaba muy bien a la hora de filmar. Y posteriormente, comenzamos a editar la película.

Raúl Pérez Ureta
director de fotografía

Papeles secundarios fue mi tercer largometraje. Aquí en esa época, para llegar a ser director de fotografía uno podía pasar cincuenta años antes de lograrlo, porque había que ser primero asistente, después foquero, después operador de cámara y después director de fotografía y en eso podía pasar treinta años. Pero un cambio de política, porque hubo una presión muy grande de varias gentes que ya estábamos casi en la edad de pasar al retiro y nunca habíamos hecho un largo, hizo que cambiaran las cosas. Yo tenía mi relación de trabajo con Fernando (Pérez), con Daniel (Díaz Torres), con Orlando (Rojas), con todo ese grupo que era, más o menos, contemporáneo conmigo, y ya Orlando venía de haber hecho un largo, Una novia para David, en la cual no estaba muy contento del todo con la imagen gráfica. Cuando él decidió hacer su segunda película, que es Papeles…, reunió un grupo de gentes, en los que por suerte me encontraba yo, Flavio Garciandía en la dirección de arte, pintor importante, Urbiztondo en el vestuario, Anita, asistente de dirección, y yo en la fotografía, y tratamos de hacer una película que fuera un poquito más alante de las otras películas cubanas, por la gráfica, por la puesta en escena.

Rosa Fornés
actriz

Me agradó mucho cuando Orlando Rojas, el director, me explicó lo que era Papeles secundarios, me pareció que era una historia muy buena, y agradecí mucho que me viniera a buscar para asumir ese personaje. Pero lo que tiene también el cine, mira, a ti te dan el libreto, y vas filmando las secuencias..., tú te la aprendes, estudias el movimiento, filmas, a veces hay que repetirlo, volver a otra toma, en fin, como se hace el cine y bueno, después ves que quedó un trabajo bonito, pero cuando luego viene la edición, empiezan: corta por aquí, corta por allá, y entonces una escena que tú hiciste con el alma y pusiste la vida, tus emociones para que te saliera todo lo que tenía que expresar ese personaje, resulta que te la dejan en la mitad o no está en el corte final; es lo que tiene el cine, uno sufre cuando ve que te eliminan algunas escenas o a veces pequeñas partes, que yo como actriz siento que conforman el todo de la actuación de ese personaje. Eso me pasó en Papeles secundarios, quitaron dos o tres momentos que dije yo: Estos son los momentos que apretaban, cerraban y daban la fuerza a mi personaje.

Nelson Rodríguez
editor

Y armamos la película. La película era un poco larga, un poco compleja, de muchos personajes que se relacionan en la estructura. A la vez que teníamos el primer armado de la película Orlando se empecinó en apretarla, apretarla quiere decir ajustarla cada vez más, overlapear los sonidos, o sea, montar los sonidos de una escena sobre la otra, para que tuviera más ritmo, para que tuviera más precisión todo. En ese proceso estuvimos y yo creo que se logró bastante lo que él quería, yo creo que la película estaba muy bien amarrada en ese sentido en el aspecto de edición y de ese ajuste que él quería hacer. Pero volvió su famosa indecisión, una inseguridad en que quería más y más y más, y entonces yo le dije que no podía más con eso, sin pelearme con él, simplemente le dije que no podía más y volví a decir: Lina Baniela por favor, ven y ayúdame; y en este caso sí la labor de Lina fue mucho más compleja porque él estuvo machacando con la película durante un largo rato más, ella tiene una paciencia china, la terminó con Lina y bueno posteriormente siguió trabajando con ella en toda una serie de procesos que hubieron, que no soy la persona indicada para decirlo.

Lina Baniela
editora

Orlando empieza la edición con Nelson, tenían otra asistente de edición, que ya había trabajado con él, que incluso había trabajado anteriormente con nosotros, que había entrado como aprendiz cuando estábamos haciendo Una novia para David, y cuando llega el momento ese que Nelson explicó, esa etapa en la cual había que hacer una serie de trabajo de ajustes en la película, que Orlando había llegado al punto de agotar la paciencia de Nelson, entonces yo no estaba trabajando todavía porque estaba de licencia, y Orlando me llama a mi casa para que me incorporara a trabajar en Papeles secundarios. Yo no sabía cuánto quedaba por hacer en la película, yo le pregunté qué quería que yo hiciera, que porqué no lo hacía con la otra persona que estaba trabajando con Nelson, o sea, yo pensaba que era un trabajo de las mismas características de lo normal que hacían los asistentes, que yo me había ocupado en terminar en otras oportunidades, y Orlando me dijo: No, Lina, la película está en un proceso que yo necesito que vengas, para que la veas y para que me ayudes a terminarla y no lo puedo hacer con la otra persona, me hace falta que seas tú. Por las características también que yo tengo, de ser una persona paciente, que lo entiende, que lo oye, que es capaz de pasarse cuatro horas probando una bobería que él quiere probar, porque para mi no es nada, y yo en aquella época que era asistente de Nelson lo hacía también por el hecho de aprender, de probar y ver cosas, y aprovechaba el nivel de precisión en los detalles de Orlando, cómo eso podía enriquecer o no una secuencia, y entonces eso realmente me interesaba, seguirle todo ese proceso de pensamiento y trabajar con él aunque fuera agotador. Por supuesto Nelson ya no estaba para eso, Nelson había pasado por todas esas experiencias ya, pero bueno, yo estaba empezando en mi trabajo como editora y realmente me parecía interesante y positivo. Comencé a trabajar con Orlando, fui a ver la película en las condiciones en que estaba y a oír todo lo que él quería hacer. La película estaba en ese momento en el proceso de doblaje; hice la sincronización de los doblajes, que era un trabajo bastante complicado porque el doblaje normalmente uno lo hace y en el mismo lugar donde se está doblando se seleccionan las tomas y regularmente se deja una toma, Orlando es de las personas que te deja dos y tres tomas de un doblaje para después seleccionarlas en la moviola porque le gusta un pedacito de la primera toma, otro pedacito de la segunda y otro pedacito de la tercera, y es un trabajo de ir buscando pedacitos, cosa que él también pretende hacer casi siempre con las imágenes filmadas, o sea, cuando él tiene varias tomas, le gusta sacar una cosa de esta toma, otra cosa de la otra y así…

Raúl Pérez Ureta
director de fotografía

Fue un trabajo muy largo, hicimos una búsqueda rigurosa de locaciones, después de un trabajo de mesa de varios días leyendo y discutiendo el guión. Después que estuvieron las locaciones se buscaron los actores…, recuerdo que el actor que venía a hacer la película, porque por un problema de coproducción, ya en ese momento había problemas de dinero y había que buscar coproductores, iba a ser el brasileño José Wilker y estaba todo previsto para que él viniera pero hubo unas inundaciones en Brasil, su mamá vivía en una zona de inundación y perdió la casa y entonces no pudo venir, y él estaba muy embullado con la película. De corre corre se buscó otro actor, se consiguió en España, con un coproductor español y entonces vino Juan Luis Galiardo. Después hicimos un riguroso guión técnico, con un storyboard dibujado plano por plano, que nos ayudó también a buscar los ejes de cámara, a poder hacer una película que en ese momento tuviera un montaje de plano a plano, porque había antecedentes en el cine cubano de muy buenas películas pero todas estaban, un poco, concebidas en planos secuencias; dividir una acción determinada, en varios planos, era un ejercicio que teníamos que aprender y creo que el primer concepto fue ese: no va a haber planos secuencia en la película, vamos a hacer una película de planos con sus correspondientes.

Rosa Fornés
actriz

Creo que el trabajo resultó bastante agradable y en lo que yo hice, bueno, no creo que me la comí, porque yo nunca he pensado que me la he comido en nada de lo que he hecho como artista, y aunque me han salido muchas cosas bastante buenas, es que he trabajado tanto tanto tanto, he hecho cosas buenas, malas, regulares, pero se las buenas, pero siempre digo que me faltó un poquitico para que sea todo lo buena que yo hubiese querido, siempre he sido muy exigente conmigo misma. Ya te digo, le quitaron momentos a mi personaje que lo sentí tremendamente, momentos a lo mejor que no hablaba, sino nada más que mirar, reaccionar ante una cosa que había oído, de acuerdo con lo que el personaje lleva adentro, y bajar por una escalera y expresando con la mirada todo lo que está sintiendo, el cine tiene esa ventaja, que a veces en una toma con el rostro dices mucho, hay actores que dicen mucho con una expresión.

Nelson Rodríguez
Editor

Yo creo que realmente no fue una película que tuvo problemas de estructura, o sea, la estructura estaba bastante bien delineada, a pesar de ser tan compleja, estaba muy bien delineada en el guión, y yo creo que Orlando lo tuvo muy en cuenta a la hora de filmar, no era un problema de estructura que tenía la película, el problema eran la cantidad de historias simultáneas que se contaban, la interrelación que había entre todas esas secuencias, recuerda que son los actores jóvenes, con los actores intermedios, con los actores mayores, hay un rejuego dramático entre todos esos personajes, más una obra de teatro que se está interpretando dentro de la película que es Réquiem por Yarini y todo eso estaba mezclado ahí y era muy complejo en ese sentido; tenía un balance entre los personajes secundarios del teatro, la historia de los protagónicos jóvenes, la historia de los mayores, había toda una complejidad dramática y estaba bien ajustada y se apretó muy bien en el montaje, yo creo también que si la edición de la película quedó mejor todavía, fue porque él se preocupó de apretarla y de ajustarla y después de yo salir de la película y que entró Lina a terminar lo que yo no había terminado creo que se ajustó más. Él posteriormente le quitó una serie de secuencias que no eran claves ni importantes en la película, y que yo considero que le daban una riqueza a los personajes secundarios, sobre todo.

Lina Baniela
editora

Hubo un estreno que fue en el marco del aniversario del ICAIC, en marzo, y después de ese estreno Orlando todavía seguía con cosas sobre la película, con escenas que le parecían que sobraban, y entonces hicimos un corte que se quitaron como dos o tres secuencias, que fue la copia que ya se exhibió en el Festival de Cine de La Habana. Después del Festival de Cine, yo sabía que Orlando no se había quedado satisfecho con la película y en el cuarto de edición donde nosotros trabajábamos había un closet muy grande con varios estantes y yo guardé la película, todas las pistas de la película, en uno de los estantes y me dije: Si no hace falta utilizar ese lugar, yo la voy a dejar ahí, a ver qué pasa. Efectivamente como dos o tres años después Orlando asistió a una Muestra de Cine Cubano que se hizo en el Centro Pompidou en París, vio la película allí, después de mucho tiempo que no la veía, en aquel momento Julio García Espinosa era el presidente del ICAIC, y cuando vio la película con Julio en el Pompidou, le dijo: Ay Julio, yo quisiera quitarle tiempo a esta película, porque está muy larga. Julio le dijo que estaba bien. En aquella época se podían hacer esas cosas, de volver a hacer una mezcla, etc, y Orlando regresó muy contento de París y me dijo: Julio me dio la autorización para volver a arreglar la película y me preguntó: ¿Se podrá?, le dije: Bueno Orlando, yo sabía que tú tenías esa espina clavada y la película completa está en el closet, o sea, que cuando tú quieras podemos empezar a trabajar. Estaban todas las pistas de diálogos, las pistas de ambiente, las pistas de música, todo estaba ahí, y entonces la volvimos a ver y le hicimos otro corte más a la película, se le quitaron varias escenas, creo que casi un rollo se quitó, diez o quince minutos, es la última versión que queda actualmente de Papeles secundarios.

Rosa Fornés
actriz

La relación con Orlando fue muy bonita, y además a mi me gusta, desde luego, estar en armonía con todo el equipo y con un director más todavía. A mi me agrada, además, que me dirijan y logren sacar de mi cosas que a lo mejor yo no las he concebido. A veces él me sugería cosas, me llamaba la atención en detalles, a que enfocara determinada acción desde un punto de vista que le interesaba como director, y así, llegamos al final de la película sin que hubiera ninguna tirantez ni nada desagradable. Siguió siendo un amigo y yo agradecida de que hubiera pensado en mi para hacer ese personaje. Dejé de verlo después de la filmación porque no éramos de visitarnos, en nuestras casas, pero bueno, algunas veces veía a alguien que lo conocía o que lo trataba y yo le mandaba saludos y lo que lamento es que no esté aquí.

Raúl Pérez Ureta
director de fotografía

En esa época yo estaba tratando de buscar cosas nuevas y yo pensaba en ese momento que el mejor fotógrafo era el que más luces ponía, sin embargo ya después la vida me ha demostrado que no, que el mejor fotógrafo es el que encuentra un lenguaje para la historia que tiene que contar y que ese lenguaje sea válido, aunque no haya ninguna luz; pero en aquel momento yo estaba inspirado en Blade Runner, en películas que me habían encandilado un poco, y creo que fue un proyecto muy atrevido por eso, porque usamos muchas luces, usábamos muchas locaciones, inclusive, fuera de La Habana, que después con todo el lío de los hoteles y las cosas se ha puesto prohibitivo mover un equipo de cuarenta personas para el interior, porque tú sabes que es imposible colocar en un hotel a tantas personas, son en divisas, es complicado. Pero en aquella época pudimos estar en Cienfuegos casi veinte días, filmamos en el teatro Terry de Cienfuegos, que es una belleza de teatro y el teatro estuvo para nosotros y si recuerdo un trabajo de equipo muy agradable, fue un equipo muy unido, un equipo que buscaba, por encima de los pareceres de la gente, hacer una película diferente, hermosa, una película que de verdad pudiera ser un buen proyecto. Y esos veinte días que vivimos en Cienfuegos, era como una fiesta, nadie durmió de noche, filmamos de madrugada por el problema del sonido en el teatro, y a la hora que terminábamos entonces hacíamos una fiesta en el hotel, nos acostábamos a las once de la mañana y luego volver otra vez a comenzar a las seis de la tarde. Yo he tenido muchos proyectos y proyectos muy lindos, pero no con esa alegría de vivir para hacer una película. Hay cosas que hoy no las hiciera así y hay cosas que ya no las puedo hacer como las hice en aquel momento porque había una tecnología que desapareció, en pos de otra más moderna pero sin las posibilidades que podía ofrecer las lámparas de arco, casi no existen, ahora lo que hay es HMI, una luz muy buena, pero es una luz diferente. Si tuviera que hacer otra Papeles secundarios, sería distinta, quizás, pero no me arrepiento de lo que quedó.

Lina Baniela
editora

Mario Daly, que fue el músico de la película, creó muchos ambientes electrónicos, porque habían unos ventiladores que siempre se veían en los fondos, moviéndose, y entonces esos sonidos de ventiladores se hicieron en un equipo electrónico y era un sonido sordo que tenía que estar presente todo el tiempo y otros sonidos más que se construyeron especialmente para las escenas, pero yo pienso que nadie se da cuenta porque la calidad del sonido de nuestro cine en aquella época no daba posibilidades para eso, no creo que ahora tampoco, pero es un nivel de precisión con los sonidos que no es apreciable en las copias que nosotros hacemos, sin embargo, cuando estábamos trabajando en la moviola, que teníamos la posibilidad de escucharlo todo con sonido magnético, realmente le daba una riqueza a la escena el hecho de tener todos esos sonidos especiales, voces que estaban mezcladas que se escuchaban por detrás, que formaban parte de ese sonido.

Rosa Fornés
actriz

Es muy importante el elenco con el que vas a trabajar y éste fue un elenco muy exitoso. En Papeles secundarios debutó Ernesto Tapia, que estuvo muy bien en el personaje. Hubo personajes pequeños de actores que comenzaron ahí y después se hicieron figuras centrales de grandes películas. Y yo que tuve la alegría de tener como compañero a Juan Luis Galiardo, un actor español, ya consagrado, invitado a formar parte del elenco. Disfruté a María Isabel Díaz, que hizo de mi nieta, que después ha hecho una carrera importante, ella también debutó prácticamente en esa película, antes había hecho Una novia para David, con el mismo Orlando. Leonor Arocha también estuvo muy bien en su personaje, en fin, la película tuvo la suerte de tener un buen reparto.

Raúl Pérez Ureta
director de fotografía

La secuencia más difícil fue el final, en el teatro, cuando se representaba la obra Réquiem por Yarini. La película trata el tema de la incomprensión, de gente que se encierra en sí misma y piensa que es perseguido, que ven fantasmas donde no los hay, trata el tema de aquellos que no son lo suficientemente humanos con el prójimo, pero todo eso está dentro de la representación de la obra de Yarini; y recuerdo que para la secuencia final habíamos previsto, cuando le dan la puñalada a Yarini y cae muerto, no ponerle al actor un aditamento para que salga sangre, sino que él caía con un traje blanco de dressing sobre una pulgada de agua en todo el espacio que tenía el escenario y esa agua estaba teñida de rojo, entonces cuando caía al agua se teñía de rojo. No se logró, sucede que el teatro está declarado Monumento Nacional, todo el escenario es de madera, tuvimos que hacer como una especie de piscina de nylon negro de una pulgada o pulgada y media, con su marco y se llenó, tuvieron que echar dos pipas de agua y el peso del agua, evidentemente empezó a poner en peligro el andamiaje de madera del teatro que tiene cien años. Con ese riesgo teníamos que filmar rápidamente y después desocupar eso, no logramos el nivel de agua que queríamos y además no logramos conseguir el tinte para teñir el agua, el rojo suficiente como para que eso se notara, o sea en la película no se ve tanto como hubiéramos querido. El otro problema: había una pasarela con varias modelos desnudas en el fondo, pero que tenían neón, eran unos cristales que tenían neón de colores por debajo, y los transformadores que le daban la luz a los neones trabajaban con corriente de muy alta tensión, entonces el peligro era el agua, la inundación de todo el escenario con esas mujeres encima de las plataformas con esos neones por debajo y la corriente eléctrica, podía ocurrir un accidente. Fue una agonía, toda una madrugada, desde las nueve de la noche hasta el amanecer, en esa secuencia.

Rosa Fornés
actriz

La fotografía fue realmente exquisita y Raúl es una gente muy cariñosa y amable, yo siempre le decía que su trabajo era muy importante porque que te retraten bien, que te aprovechen bien, para el cine es importantísimo, porque una como actriz puede hacer una buena escena, de acuerdo a lo que pide el director, pero si la fotografía no está bien, pues pierde fuerza, o sea, tiene que haber una complicidad entre el fotógrafo, el actor y el director, el cine es un trabajo de equipo. Pero recuerdo con mucho cariño que Ureta con su carácter afable, me cuidó y me protegió en todas las escenas que hacíamos, y resultamos muy buenos amigos.

Lina Baniela
editora

Orlando, desde el principio, y cuando vio que el trabajo mío en la película se había hecho complejo, me dijo: Mira, no puedo darte crédito en la película porque los créditos ya se mandaron a hacer, y si yo los tengo que repetir la película no va a estar en tiempo. Esa película estaba prevista proyectar en una semana de estrenos de diferentes directores durante la jornada del 30 aniversario del ICAIC, o sea, para que la película estuviera en tiempo, él no podía mandar a repetir los créditos. Yo le dije que a mi realmente eso no me importaba mucho, aunque claro que me hubiera gustado aparecer en los créditos, trabajé en ella y me hubiera gustado compartir un crédito con Nelson, cómo no!, pero bueno, le dije: Si no puede ser lo importante es que la película salga, que la película se termine y que tú quedes satisfecho con el trabajo. Entonces resumiendo, yo trabajé en la película, participé en todo ese proceso y el crédito nunca estuvo. A mi nunca se me ha ocurrido poner a Papeles secundarios en mi filmografía, justamente por eso mismo, quizás a partir de ahora la mencione, hay gente que dice: trabajé en tal película sin créditos, tal vez a partir de ahora se me ocurra mencionarla, pero bueno, nunca lo he hecho precisamente por eso mismo porque no quedó constancia gráfica.

Nelson Rodríguez
editor

Yo tengo la satisfacción personal de haber obtenido el Coral de Edición en el Festival de Cine de La Habana del año 1989 por el montaje de esa película, que creo que debió ser compartida con Lina, pues ella se lo merecía también. A mi me gustó mucho hacer esa película, tenía un gran peso para mi, me parecía una película muy bien actuada, la fotografía de Raúl Pérez Ureta era excelente, la puesta de Orlando era muy buena, era muy por encima del nivel que había tenido en Una novia para David, porque aquello era una comedia muy ligera, y le había quedado muy bonita, muy bien, pero Papeles… tenía una tensión dramática muy fuerte, una estructura muy compleja, y realmente él lo hizo muy bien, a mi me parece que es una película realmente importante de las que se filmaron en la década del ochenta, una de las más importantes.

Rosa Fornés
actriz

Para mi fue una satisfacción muy grande haber actuado en Papeles secundarios, que fue nominada como la mejor película que se filmó en los años ochenta y tengo entendido que se ha convertido en una especie de clásico, por el tema que aborda y la forma en que lo hace, y lo enfoca. Yo creo que si, efectivamente, la película resultó así como la reconocieron, y ya te digo, me satisface mucho haber participado, haber interpretado a Rosa Soto, creo que ha sido de las mejores cosas que he hecho en el cine.

Raúl Pérez Ureta
director de fotografía

Fue una película que motivó a mucha gente, hubo gente que la adoró y gente que la criticó en exceso, pero que motivó al público y eso para cualquier creador es un aliciente.


“Papeles principales”, 2007 documental, 30 min.

Guión y dirección: Carlos Barba
Fotografía: Ramón Ramos, Eduardo Corría
Sonido directo: Ramón Ramos, Eduardo Corría
Música: Mario Daly (para el filme Papeles secundarios)
Producido por: Luciano Castillo, Ramón Ramos, Carlos Barba

Sinopsis: La actriz Rosa Fornés, el director de fotografía Raúl Pérez Ureta y los editores Nelson Rodríguez y Lina Baniela, nos cuentan de su participación y del proceso de creación del filme Papeles secundarios(1989), de Orlando Rojas.