sábado, 17 de abril de 2010

Octava oportunidad para el Cine Pobre

Por Rafael Grillo:

El sueño de un hombre cumbre del cine cubano despierta a la realidad por octava ocasión. Y por vez segunda desde el 2008 fatídico en el que, con unos pocos días de diferencia, un huracán destrozó el escenario idílico de la contienda inmensa y renovadora por el Cine Pobre, y una maligna corrosión en el cuerpo lo alejara de esta vida.

Para los organizadores y participantes, los realizadores y los amantes simples del cine en todo el mundo, el período enmarcado entre el 19 y el 24 de abril de 2010 y un punto en el mapa del oriente cubano nombrado Gibara, significan otro renacimiento de la utopía, esa llamada al inicio Festival Internacional del Cine Pobre, y que desde el pasado año adicionó "Humberto Solás" a su título, para perpetuar al fundador y su idea noble.

Se abre de nuevo lo que, al decir de su Manifiesto original, es una apuesta por el cine que en la falta de recursos no ve obstáculos para erigirse con calidad artística y vocación humanística. Comienza la cita para el cineasta audaz, ese que avizora una oportunidad dentro del aluvión de las nuevas tecnologías para usarlas en su favor y saltarse las reglas del mercado, o zafarse el tutelaje de la gran industria y sus distribuidoras del entretenimiento vacuo.

Nuevamente, la competencia atrae a osados creadores del planeta entero, que optarán por los lauros en disputa para las categorías de ficción (corto y largometraje), documental, animación y video arte, proyectos en maqueta y guiones cinematográficos.

Los premios del Festival de Gibara, como es su particularidad, permiten más que nada ayudar a la producción, la promoción y la distribución de ese tipo de cine que es relegado de los grandes circuitos y recibe las etiquetas de "alternativo" e "independiente".

DE LOS EXPERTOS QUE JUZGAN Y LOS FILMES EN CONCURSO
Para la 8va. edición del Festival Internacional del Cine Pobre de Humberto Solás ha vuelto a ser convocada una lista de expertos de renombre que serán los encargados de hacer justicia. Sobresalen, dentro del jurado de ficción, las personalidades del argentino Osvaldo Montes, creador de la música en El lado oscuro del corazón y Tango Feroz; y el español Borja Crespo, destacado en el campo de la animación y el cómic. Una representación de la prensa nacional, que incluye al también poeta, crítico de cine y ensayista Víctor Fowler, también tendrá voz y voto en esta modalidad.

Ellos deberán escoger entre largometrajes como El premio flaco, de Juan Carlos Cremata (Cuba); Nunca había sido tan feliz, de Alexander Adolph (Alemania); El vuelco del cangrejo, de Oscar Ruíz Navia (Colombia-Francia); Karaoke , de Chris Chong Chan Fui (Malasia); y otras de México, Marruecos-Italia, Georgia-Kazajstán y Brasil.

Y además, los cortometrajes Habana.ver.t.a.33 kb/seg (Juan Carlos Sánchez, Javier Labrador), Al día siguiente (Enrique Álvarez), Los minutos, las horas (Janaína Marques Ribeiro) y El color de Elisa (Alina Rodríguez), todos de Cuba, junto a otros de Argentina, España, Israel, Noruega, Estados Unidos, Perú…

El apartado de la no ficción, y también los de animación y videoarte, tendrán al cubano Ismael Perdomo —hace poco se estrenó su documental A.J en La Habana— y al egipcio Basel Ramsis, comisario del programa "Panorama del documental árabe contemporáneo". De los documentales, algunos de larga duración y otros más sucintos, resaltan los cubanos El mundo de Raúl (Jessica Rodríguez, Zoe García), La marea (Armando Capó), A dónde vamos (Ariagna Fajardo), vistos en la reciente Muestra de Jóvenes Realizadores; junto a Día de muertos (Carlos Barba, México-Cuba), Seva vive (Francisco Serrano, Puerto Rico), La alegría de los otros (Carolina Espinoza, Ingrid Ormeño, Kika Valdés, España), Hijos de Lenin (Nadia El Fani, Túnez-Francia), La mudanza del bar de Vezio (Mariangela Barbanente, Italia) y otros.

Un Premio Nacional de Literatura de Cuba, Reynaldo González; y otra celebridad, el actor francés François Dunoyer, intérprete de Victor Hugues en la versión que Solás hiciera de El siglo de las luces, evaluarán los guiones y maquetas. Entre estas últimas llamará la atención Chamaco, filme más reciente de Juan Carlos Cremata, que ya ha tenido exhibiciones con público en La Habana y Miami, recaudando elogios y polémicas.

HOMENAJE, FOROS Y MUCHO MÁS ARTE
El capítulo del cine en el Festival de Gibara no termina en la competencia. Varias películas fuera de concurso se distribuirán en muestras informativas y paralelas; además de muestras temáticas como las de Kask, la chilena 1000 Metros Bajo Tierra, el Cine Clube de Avanca, las de la Asociación de Cine de Hainaut y de los Festivales de Cortometrajes de la Asociación Cultural Yemayá, el Internacional de Videoarte de Camagüey y el ciclo de Ficción Popular de Vive TV 2010.

Para una figura esencial del cine cubano habrá homenaje. Colaborador asiduo de Humberto Solás en sus películas, el editor Nelson Rodríguez será recordado en un conversatorio y con la proyección de Amada, el filme de su gran amigo en el que él desempeñara una labor más determinante.

Como el cine no podría ser arte sin la reflexión, ni puede faltar el debate en una reunión de cineastas, varias jornadas en la Casa de la Cultura de Gibara transcurrirán en el espacio denominado Foros Teóricos. El teatro llevado al cine, y a la inversa: el cine dentro del teatro, serán tema para dos encuentros con la presencia de invitados como Kike Álvarez, Ishtar Yasín, Carlos Celdrán, Lester Hamlet, Raquel Carrió, Carlos Díaz, entre otros.

En los días siguientes, el Festival dedicará un foro sobre un género audiovisual con mucho empuje en las propuestas del cine alternativo: la Animación; y al peliagudo tema de la búsqueda de canales alternativos para la distribución y la promoción de todo ese cine hecho sin el amparo del modelo Hollywood.

Muchas artes, como lo añoraba Humberto, encuentran su sitio y se confabulan al lado del Cine Pobre. Por ello la programación contempla la apertura de múltiples exposiciones. Entre ellas: Memoria Fílmica 50, Día de muertos en Campeche, Este hombre es mi amigo y Objetivo Fishara .

La "quijotesca aventura", que así la nombraba Solás, por la que enfrentó a los dragones de "la mordacidad, la sorna, la risa, el escarnio, de mucha gente que se burlaba de la idea de un festival de películas pobres", sigue extrayendo de los molinos una buena cosecha. Su sobrino y asistente en la realización de Miel para Oshún y Barrio Cuba, Sergio Benvenuto, actual Director del Festival, ha resumido así los propósitos con que se sigue adelante:

"Este es un certamen audiovisual contra la desesperanza, el hipercriticismo sin propuesta, la mediocridad destructora, la resignación y la inercia que imperan en el contexto actual.

"Las circunstancias igualmente son generosas, al ofrecernos una oportunidad para el florecimiento, si alcanzamos a captar que se nos aviene un nuevo orden de las cosas, una nueva manera de afrontar el arte, y obviamente el cine y el audiovisual.

"El desafío reside en respetar la diversidad de propuestas estéticas y, en consecuencia, divulgar un cúmulo de mensajes con potencial incidencia en la conducta de los individuos y adquirir una connotación social explícita."

DOSSIER DE PRENSA FESTIVAL INTERNACIONAL CINE POBRE HUMBERTO SOLÁS

Fuente: Cubacine