lunes, 13 de junio de 2011

A Eslinda Núñez, Premio Nacional de Cine 2011

Por Carlos Barba

Cuando filmaba "Memorias de Lucía", luego de entrevistar a Humberto una tarde en Miramar, él mismo llamó por teléfono a Eslinda Núñez y con mucho cariño le pidió apartara un espacio dentro de la película que en ese momento ella rodaba con un director venezolano, para que formara parte de mi documental; inmediatamente Solás me dijo: "¿mañana puede ser?". Al otro día la conocí en el Hotel Nacional de Cuba, lugar de la cita, llegó con su esposo Manolo Herrera, y nos dirigimos todos, incluido el pequeño staff, a una de las salas para iniciar el rodaje. No lo podía creer, a mi lado, como si nos conociéramos de toda la vida, caminaba la segunda Lucía entusiasmada pues, 35 años después, se realizaba, al fin, un documental sobre el gran filme de Solás. El resultado ya se sabe, todos conocemos muy bien cómo llegó Eslinda a interpretar a aquella muchacha de grandes ojos que despide su cuento llena de incertidumbre y observando fijo a cámara. Por aquel tiempo quise realizar un documental sobre "Un día de noviembre", pero no llegó a concretarse. Hace poco tuve la alegría de volver a tenerla enfrente, en la etapa habanera de otro documental, esta vez en tributo al querido Humberto Solás. Volviendo al Hotel Nacional, y a ese día, pretendía lograr unos planos donde estuviera la actriz sentada en el jardín y le dije esa frase típica cubana: "estás igualita", me miró fijamente, y respondió: "el tiempo pasa..." Hoy no me queda duda de que pasa, es cierto, pero en Eslinda el tiempo ha pasado y se ha detenido a la vez: pues además de ser una gran actriz, legó para siempre, con su sola presencia en los largometrajes en que participó, nuestra imagen femenina más refinada y moderna, aportando así su enorme grano de arena a esa variedad de rostros del cine cubano. ¡Muchas felicidades!

-. Eslinda Núñez y Carlos Barba durante el rodaje del documental "Humberto". Foto: Georgina Aguiar





Fotogramas del documental "Humberto", guión y dirección: Carlos Barba Salva