sábado, 14 de enero de 2012

"Día de Muertos", de Carlos Barba al Festival Mundial del Cine Extremo San Sebastián de Veracruz 2012

El documental cubano-mexicano "Día de Muertos" rodado en el sur de México, escrito y dirigido por Carlos Barba, con producción de Abel Álvarez y la colaboración de la actriz Ivonne Carrillo, que antes había participado en certámenes como el Riviera Maya Underground Film Festival, Cine Pobre Humberto Solás, CinEnAguas o el Nuits Document A.L. 4 Colores Latinoamericanos en Francia, ahora llega a éste nuevo y necesario evento -que arrancará el 19 de enero hasta el 22- competitivo y especializado en cine extremadamente independiente y hecho con bajo presupuesto en cualquier lugar del mundo. Se proyectarán películas ultra-independientes de los cinco continentes que hayan sido rodadas en cualquier formato y serán proyectadas en Blu-Ray y DVD. Como reglamento, el festival propone exhibir largometrajes de presupuestos inferiores a 100,000 dólares así como cortometrajes de presupuestos inferiores a 10,000. En general se promoverán las películas que para su realización no hayan contado con apoyos del gobierno mayores al 25% de sus presupuestos y no producidas por grandes compañías productoras o estudios tras-nacionales. Las secciones estarán compuestas por los siguientes apartes: Sección de largometrajes de ficción. Duración superior a 60 minutos. Sección de largometrajes documentales. Duración superior a 60 minutos. Sección de cortometrajes de ficción. Duración inferior a 30 minutos. Sección de cortometrajes documentales. Duración inferior a 30 minutos. Sección de cine y vídeo experimental. El director del festival, el cineasta mexicano Fabrizio Prada, autor de la premiada cinta "Tiempo real" rodada en una sola toma, en un solo plano-secuencia y que ostenta por ello el récord Guiness, estrenará el día de la clausura, en premier nacional, su más reciente entrega, el filme veracruzano "Escrito con sangre". Igualmente habrá un reconocimiento especial al productor independiente Hugo Stieglitz y la inauguración de la exposición fotográfica del destacado artista Gustavo Pastrana.

A continuación, un artículo sobre el documental "Día de Muertos":

SIN MIEDO EN DÍA DE MUERTOS

Por Rafael Grillo
Crítico cinematográfico

La teoría del Periodismo de Viajes enseña a diferenciar entre la mirada del “turista” y la del “viajero”. Al primero le interesa la foto al pie del monumento, el paisaje de postal, el traje y el baile típico, la bebida y comida típica. Todo lo típico, el país de folclor…
Mientras que el segundo aspira a cargar en su morral las esencias del país que visita, atrapar con el lente el retrato del alma de sus habitantes, escudriñar en los orígenes de las tradiciones, correlacionar los mitos históricos y culturales con los hábitos que identifican a un pueblo y lo distinguen del otro.
Esta definición del viajero le encaja muy bien al cubano Carlos Barba, ahora por los rumbos de México. Alejado de las recurrencias de su anterior filmografía, marcada por la influencia de Humberto Solás (colaboró con él en "Barrio Cuba" y "Adela", le dedicó "Memorias de Lucía", "Gibara, ciudad abierta", entre otros) y la historiografía-homenaje a todo el cine cubano ("Mujer que espera", "Papeles principales", "Canción para Rachel"); en su último documental, "Día de muertos", con la producción de Tele Sur Campeche, apela al ejercicio de investigación antropológica, que ausculta bajo la piel del rito con el que un pueblo se singulariza de todos los demás.
Parece siniestro, pero a los habitantes de Pomuch le parece muy normal. ¿Miedo? “No, me da sentimiento”, dice ante la cámara una anciana que acaba de extraer del nicho funerario los restos de sus antepasados, y que comienza pausada, exhaustivamente, a limpiar hueso por hueso del cadáver entero, para colocarlos al final sobre una caja pulcra, recubierta con una tela blanca y bordada con hilos de color.
Ellos, en el día que la cristiandad llama de los Fieles Difuntos, el 2 de Noviembre, ni siquiera hacen como sus compatriotas mexicanos, que en su peculiar Día de Muertos pasean a la “Catrina” y elaboran suntuosos altares. Humildemente, estos descendientes de los mayas, tanto viejos como jóvenes, persisten en la ancestral costumbre del “cambio de paños”, y en cocinar bajo la tierra su plato a base de pollo y maíz.
Alrededor de este acto heredado, se posan los prejuicios de los extraños y flotan historias de aparecidos… Carlos Barba evita la pose sensacionalista, la escatología y el horror, para envolvernos, por el contrario, en un registro fílmico reposado, sencillo y naturalista.

Fuente del artículo: Cuba en Noticias