lunes, 16 de septiembre de 2013

QUERIENDO Y VIENDO A DANIEL


Tú sabes lo que dijo Martí, el apóstol de Cuba:(...) "No se puede perder el tiempo haciendo lo que a uno no le gusta"
Ana, en "La película de Ana"

Tristeza, se ha ido Daniel Díaz Torres, un gran cineasta cubano, y amigo, un hombre especial y de personalidad arrolladora; las charlas con él se convertían en torrentes: de pie en una esquina, acomodado en una silla, en una parada de guaguas en La Habana, en la cafetería de la Escuela de Cine en San Antonio, en un pasillo del ICAIC, donde fuera, no podías desprenderte, ¡ni querías!, lo principal era ese encuentro, escucharlo, el cine mismo y la pasión. Recuerdo que cuando le manifesté mi deseo de tener una copia de su polémico film "Alicia en el pueblo de Maravillas" me envió un disco a Santiago de Cuba con su hijo Danielito, aclarándome en un correo,-su dirección electrónica como aquel semanario humorístico que inició en los ochenta es "ddt@...", en coincidencia con las iniciales de su nombre y apellidos-, que el dvd lo había comprado a un "merolico" en 23 y 12. 

Le quedaron muchos guiones, historias, como siempre pasa con artistas comprometidos como Daniel. Me quedé con las ganas de cumplir una aspiración a su lado, en su proyecto "En la aurora", al cual me invitó para trabajar como asistente de dirección "si se le daba". Nunca lo olvidaré, su película testamento "La película de Ana" es Cuba, pero también nos quedan sus críticas, documentales, y otras cintas de ficción como "Jíbaro", "Otra mujer", "Kleines Tropicana", "Hacerse el sueco"... y ese maravilloso mediometraje "Quiéreme y verás".

Buen Viaje DDT

P.D. Pareciera que los grandes se van en septiembre, mañana 17 se cumplen cinco años de la partida de Humberto Solás.

Carlos Barba Salva
Monterrey, 16 de septiembre de 2013.

La noticia en Cubadebate